Mi relación con C* va viento en popa (se dice así no?), casi que no me lo puedo creer. Cuanto más le trato, más me gusta. Nos vemos al menos tres días en semana y, la verdad, es que no estoy acostumbrada a ello. Sabemos el uno del otro practicamente a diario, nos vemos a menudo, siempre está al otro lado cada vez que se me ocurre mandarle sms o llamarlo.... y no es que no me guste todo esto, ni que me esté asustando, es que es bastante nuevo para mí, porque (desafortunadamente) a lo que estaba acostumbrada era al pasotismo y el distanciamiento de los tios.
Pero con C* es totalmente distinto. Es atento, muestra su interés por mí continuamente, quiere tener planes conmigo, aún no se ha despedido y ya está deseando volverme a ver.... vamos, más o menos lo que yo viví así como hace 10 años, y lo que entiendo que debe ser una relación normal entre dos personas que se gustan... y no las mIer*** de relaciones que hay hoy en día.
El otro día nos dimos nuestro primer beso (diréis, hasta ahooooooooora???, pues sí, hemos tardados todo este tiempo). Es algo que temía un poco porque siempre cabe la duda de si te gustará o no (hay personas que pierden practicamente todo su encanto cuando besan, porque lo hacen fatal o bien a ti no te gusta nada), pero con él ha resultado todo muy agradable. Sí, me gusta como besa, y me sentí muy bien. Fue algo muy espontáneo y resultó bonito (me siento un poco como quinceañera, pero no puedo evitar ir con pies de plomo).
A parte de todo esto, es alguien que me transmite mucho sosiego y seguridad. Siempre he pensado que, a pesar de ser yo una persona de carácter aparentemente tranquilo, me enciendo con mucha facilidad, y por ese motivo, una persona excesivamente nerviosa, inquieta, activa o un poco histérica (como era el estresao) no me viene nada bien, porque me altera y me vuelve loca. Y con C* es todo lo contrario. Lo veo tan centrado, tan equilibrado, que lo que me transmite es un buen rollo total, el querer contagiarme de esa energía tan buena que desprende... y eso a mí, me hace mucho bien.
De momento nos vemos esta noche en plan tranqui, ya que no estoy yo pa muchos trotes (llevo unos días con problemas de estómago amén de que estoy algo cansada porque llevo toda la semana yendo y viniendo al hospital, que tengo un familiar ingresado). Y hemos hecho planes para dentro de unos dias, que nos iremos a un pueblo costero (aunque el tiempo no acompaña mucho, pero bueno, se trata de una escapadita) a pasar un par de días.
Ah, y las mariposillas en el estómago que al principio no salían, pues ya han surgido... como os digo, cuanto más le conozco más me gusta. Y estoy contenta por ello :)
Un beso para todos. Gracias por estar ahí.
Porque nos engañaron desde pequeñas... hoy en día todo lo que nos encontramos resultan ser de esta familia de anfibios
viernes, 28 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
La Cita
Quedé con C* el viernes por la noche. La idea era ir a cenar algo en plan informal (bajo mi petición, no me gusta sentarme a cenar con alguien que no conozco absolutamente de nada, manías mías) y luego seguir con copas o según nos fuese apeteciendo. Me estaba esperando super puntual bajo el reloj del ayuntamiento, vestido con camisa, con aspecto de niño bueno. Fuimos dando un agradable paseo hasta un bar que a él le gusta mucho, yo ya le había dicho que de la cena se encargaba él y de las copas yo, así que durante ese rato le dejaba mandar.
Yo había acordado con una amiga que me llamara sobre las 11 de la noche por si la cosa no funcionaba y yo no me sentía a gusto y, cual fue mi sorpresa que cuando ella llamó, fue justo para decirme que también tenía una cita pero que había resultado un chasco y que se sentía un poco mal.
- No te preocupes que nos vemos en ese bar.
C*: la llamada de emergencia?
Yo: Cómo?
C*: si es una amiga para ver que todo está bien
(cómo me pilló el tio)
Yo: Bueno, en realidad es una llamada de emergencia para ella. Es que ha quedado con un chico pero se está aburriendo muchisimo y se quiere ir a casa. Te importa que vayamos a ese bar y nos tomemos una copa con ella?
Pues allí que nos fuimos los dos a echar un ratín con mi amiga. Estuvimos de lo más animados, mi amiga le dio el visto buenísimo y a la hora o así se retiró para dejarnos solos. Nosotros seguimos la noche charlando, contándonos anécdotas, hablando del mal comienzo que tuvimos y qué bueno que yo di el paso para hacer borrón y cuenta nueva.
El primer mensaje que C* me envió me pilló con los cables cruzados y, a pesar de ser un correo de lo más amable y educado, yo le contesté de lo más borde. Pero él me supo poner en mi lugar, con lo cual, yo recapacité y le pedí perdón. El me perdonó pero con la boca pequeña (el viernes me lo reconoció) y dejó de escribirme, así que pasados unos días, yo le volví a escribir diciéndole que de verdad le proponía empezar de nuevo y conocernos. El aceptó y así seguimos hasta nuestra cita del viernes.
En resúmen, me lo pasé genial, me sentí muy a gusto, relajada y confiada todo el tiempo. Es un chico muy educado, tranquilo, nada polémico, creo que es el de perfil que a todo padre le gustaría para sus hijas. Algo importante es que no hablamos para nada de nuestros ex.
Al dia siguiente me llamó al medio día. Cooooooooooomo? Un tio que me llama al dia siguiente de quedar conmigo? Esto no puede ser, este se ha confundido. Estuvimos un buen rato hablando y al final quedamos para tomar café (yo ya tenía planes hechos para esa noche con unas amigas en plan chicas). Y esta tarde me ha propuesto tomar de nuevo café, porque le gusta pasar el tiempo conmigo. Ustedes juzguen. Yo no puedo decir en dos días que me siento atraída porque lo que son mariposas en el estómago no siento, pero sí me gusta cómo es. Me siento bien con él y creo que es un chico que merece la pena. Lo demás, lo dirá el tiempo.
Peeeeeeeeeeeeeero, ahí no queda la cosa y es que EL DOMINGO TUVE OTRA CITA!!!!! Sí sí, como lo oís (oioio rocío estás que te sales hija, tú o te pasas o no llegas).
Con Mr. Meier llevaba ya varios meses mandándonos emails. Lo llamo así porque me recuerda al estilo de este actor peruano en el papel de un capataz de campo (aquí).
Tiene 44 años, es divorciado, tiene dos hijos adolescentes y hace casi dos años que vive en el campo en plan Pasión de Gavilanes (aunque no se parece a Mario Cimarro, ya quisiera yo). Desde el principio hubo mucha conexión porque es un tio de un nivel intelectual bastante alto, es también muy educado, escribe muy bien y tiene ya mucha vida corrida. El problema es que no tiene internet en casa por lo cual, nuestra comunicación se limitaba a correos que escribía en los momentos que podía hacerse con el ordenador del trabajo. Es decir, que sólo lo podía pillar a ratos y además no pasa mucho tiempo en el puesto de trabajo (es enfermero de UVI móvil por lo que está casi todo el tiempo dando vueltas en la ambulancia).
Hace ya un tiempo que me propuso quedar pero yo vi el correo demasiado tarde y no pudo ser. A partir de ahí he sido reticente. ¿Por qué? Veréis. Desde que decidí dar carpetazo a mis dos sapos anteriores y empezar con aire fresco, he decidido seguir mi instinto, en una búsqueda de una mejor relación con los hombres. Y si bien Mr. Meier me parece un tio interesantísimo que me llama mucho la atención, me echaba para atrás el que no hubiera querido enviarme ninguna foto. Mi instinto me decía que si no lo hacía es que tenía algo que esconder y, como no me sentía en igualdad de condiciones (ya que yo sí le había enviado foto) pues no me terminaba de decidir a quedar con él.
Sin embargo, la semana pasada me escribió y me dejó su teléfono, diciéndome que iba estar toooodo el fin de semana disponible, por si yo en cualquier momento quería quedar. Me lié la manta a la cabeza y le mandé sms invitándole a café el domingo por la tarde (me había guardado las espaldas quedando también con un par de amigas una hora y media después por si todo iba mal, si no, mis amigas seguían a su ritmo).
Como llegué un poco tarde él estaba ya allí pero claro, cómo lo iba a reconocer? Tuvo que ser él el que se acercó a mí y sí señores, me vaciló. Resulta que yo no me acordaba de su nombre y le pregunté que si era Jose y claro, él aprovechó ese momento para vacilarme y crearme cierta confusión. Pero vamos, nada grave, sólo un jueguecito porque "le dolió" que no recordara su nombre (lo siento lo siento lo siento).
Y allí me encontré frente a un tio de 1,89 cm, con mucha planta, al más puro estilo de Meier en el culebrón del campo (por eso digo que me recuerda, no porque se parezcan en la cara). Una sorpresa muy muy agradable que me entró muy bien por los ojos (después de la que me hizo pasar negándose a enviarme foto!!!).
Mr. Meier me gustó (tal vez porque sinceramente yo me esperaba encontrar a Mr. Cayo Malayo) pero es un hombre que me da un poco de "miedo".Creo que tiene ya muchos tiros dados, viene de vuelta de muchas cosas, es mayor que yo (aleluyaaaaaaaaa, un hombre mayor que yo que me parece bien!!!!), le encanta vivir en el campo y no tiene ninguna intención de vivir en la ciudad... y con un hombre así, si me gusta y me engancho, lo pasaría mal. Mr Meier es, lo que se podría decir, un espíritu libre (que nada tiene que ver con ser un mujeriego, ni picaflor, no me refiero a eso) y yo soy muy intensa cuando me enamoro.
Pero bueno, esto fue algo que pensé en cuestión de segundos, de momento como no me planteo nada, espero poder conocerlo y ver qué pasa. Me resulta muy interesante y por supuesto tengo mucha curiosidad en saber más de él.
Así que aquí estoy yo, con mis dos citas después de.... cuántos meses que ya ni lo recuerdo? Con un sabor de boca agradabilísimo, encantada de la vida y con el ánimo por las nubes. Con ninguno me he planteado nada, ninguno me ha hecho subir a una montaña rusa y volver a bajar, los dos me parecen personas interesantes, inteligentes, educadas y formadas, algo que me gusta. Y a los dos los quiero conocer. Por lo demás, me dejaré llevar y, en todo caso, ver qué es lo que hace cada uno respecto a mí. Ahora siento que los astros me favorecen y, al menos, quiero disfrutar de este momento.
Qué os han parecido mis citas? Espero haber disipado todas vuestras dudas aunque sois libres de preguntar lo que querais. Gracias por leerme y por seguir ahí. Besos a todos, muaks muaks
Yo había acordado con una amiga que me llamara sobre las 11 de la noche por si la cosa no funcionaba y yo no me sentía a gusto y, cual fue mi sorpresa que cuando ella llamó, fue justo para decirme que también tenía una cita pero que había resultado un chasco y que se sentía un poco mal.
- No te preocupes que nos vemos en ese bar.
C*: la llamada de emergencia?
Yo: Cómo?
C*: si es una amiga para ver que todo está bien
(cómo me pilló el tio)
Yo: Bueno, en realidad es una llamada de emergencia para ella. Es que ha quedado con un chico pero se está aburriendo muchisimo y se quiere ir a casa. Te importa que vayamos a ese bar y nos tomemos una copa con ella?
Pues allí que nos fuimos los dos a echar un ratín con mi amiga. Estuvimos de lo más animados, mi amiga le dio el visto buenísimo y a la hora o así se retiró para dejarnos solos. Nosotros seguimos la noche charlando, contándonos anécdotas, hablando del mal comienzo que tuvimos y qué bueno que yo di el paso para hacer borrón y cuenta nueva.
El primer mensaje que C* me envió me pilló con los cables cruzados y, a pesar de ser un correo de lo más amable y educado, yo le contesté de lo más borde. Pero él me supo poner en mi lugar, con lo cual, yo recapacité y le pedí perdón. El me perdonó pero con la boca pequeña (el viernes me lo reconoció) y dejó de escribirme, así que pasados unos días, yo le volví a escribir diciéndole que de verdad le proponía empezar de nuevo y conocernos. El aceptó y así seguimos hasta nuestra cita del viernes.
En resúmen, me lo pasé genial, me sentí muy a gusto, relajada y confiada todo el tiempo. Es un chico muy educado, tranquilo, nada polémico, creo que es el de perfil que a todo padre le gustaría para sus hijas. Algo importante es que no hablamos para nada de nuestros ex.
Al dia siguiente me llamó al medio día. Cooooooooooomo? Un tio que me llama al dia siguiente de quedar conmigo? Esto no puede ser, este se ha confundido. Estuvimos un buen rato hablando y al final quedamos para tomar café (yo ya tenía planes hechos para esa noche con unas amigas en plan chicas). Y esta tarde me ha propuesto tomar de nuevo café, porque le gusta pasar el tiempo conmigo. Ustedes juzguen. Yo no puedo decir en dos días que me siento atraída porque lo que son mariposas en el estómago no siento, pero sí me gusta cómo es. Me siento bien con él y creo que es un chico que merece la pena. Lo demás, lo dirá el tiempo.
Peeeeeeeeeeeeeero, ahí no queda la cosa y es que EL DOMINGO TUVE OTRA CITA!!!!! Sí sí, como lo oís (oioio rocío estás que te sales hija, tú o te pasas o no llegas).
Con Mr. Meier llevaba ya varios meses mandándonos emails. Lo llamo así porque me recuerda al estilo de este actor peruano en el papel de un capataz de campo (aquí).
Tiene 44 años, es divorciado, tiene dos hijos adolescentes y hace casi dos años que vive en el campo en plan Pasión de Gavilanes (aunque no se parece a Mario Cimarro, ya quisiera yo). Desde el principio hubo mucha conexión porque es un tio de un nivel intelectual bastante alto, es también muy educado, escribe muy bien y tiene ya mucha vida corrida. El problema es que no tiene internet en casa por lo cual, nuestra comunicación se limitaba a correos que escribía en los momentos que podía hacerse con el ordenador del trabajo. Es decir, que sólo lo podía pillar a ratos y además no pasa mucho tiempo en el puesto de trabajo (es enfermero de UVI móvil por lo que está casi todo el tiempo dando vueltas en la ambulancia).
Hace ya un tiempo que me propuso quedar pero yo vi el correo demasiado tarde y no pudo ser. A partir de ahí he sido reticente. ¿Por qué? Veréis. Desde que decidí dar carpetazo a mis dos sapos anteriores y empezar con aire fresco, he decidido seguir mi instinto, en una búsqueda de una mejor relación con los hombres. Y si bien Mr. Meier me parece un tio interesantísimo que me llama mucho la atención, me echaba para atrás el que no hubiera querido enviarme ninguna foto. Mi instinto me decía que si no lo hacía es que tenía algo que esconder y, como no me sentía en igualdad de condiciones (ya que yo sí le había enviado foto) pues no me terminaba de decidir a quedar con él.
Sin embargo, la semana pasada me escribió y me dejó su teléfono, diciéndome que iba estar toooodo el fin de semana disponible, por si yo en cualquier momento quería quedar. Me lié la manta a la cabeza y le mandé sms invitándole a café el domingo por la tarde (me había guardado las espaldas quedando también con un par de amigas una hora y media después por si todo iba mal, si no, mis amigas seguían a su ritmo).
Como llegué un poco tarde él estaba ya allí pero claro, cómo lo iba a reconocer? Tuvo que ser él el que se acercó a mí y sí señores, me vaciló. Resulta que yo no me acordaba de su nombre y le pregunté que si era Jose y claro, él aprovechó ese momento para vacilarme y crearme cierta confusión. Pero vamos, nada grave, sólo un jueguecito porque "le dolió" que no recordara su nombre (lo siento lo siento lo siento).
Y allí me encontré frente a un tio de 1,89 cm, con mucha planta, al más puro estilo de Meier en el culebrón del campo (por eso digo que me recuerda, no porque se parezcan en la cara). Una sorpresa muy muy agradable que me entró muy bien por los ojos (después de la que me hizo pasar negándose a enviarme foto!!!).
Mr. Meier me gustó (tal vez porque sinceramente yo me esperaba encontrar a Mr. Cayo Malayo) pero es un hombre que me da un poco de "miedo".
Pero bueno, esto fue algo que pensé en cuestión de segundos, de momento como no me planteo nada, espero poder conocerlo y ver qué pasa. Me resulta muy interesante y por supuesto tengo mucha curiosidad en saber más de él.
Así que aquí estoy yo, con mis dos citas después de.... cuántos meses que ya ni lo recuerdo? Con un sabor de boca agradabilísimo, encantada de la vida y con el ánimo por las nubes. Con ninguno me he planteado nada, ninguno me ha hecho subir a una montaña rusa y volver a bajar, los dos me parecen personas interesantes, inteligentes, educadas y formadas, algo que me gusta. Y a los dos los quiero conocer. Por lo demás, me dejaré llevar y, en todo caso, ver qué es lo que hace cada uno respecto a mí. Ahora siento que los astros me favorecen y, al menos, quiero disfrutar de este momento.
Qué os han parecido mis citas? Espero haber disipado todas vuestras dudas aunque sois libres de preguntar lo que querais. Gracias por leerme y por seguir ahí. Besos a todos, muaks muaks
jueves, 6 de octubre de 2011
Tengo una cita!!!!! (Primera parte)
Lalala tengo una citaaaa lalala tengo una citaaaa.
Y diréis, chica, que tampoco pasa nada pero, ¿sabéis hace cuanto no tengo una cita? Se trata de una cita de lo más tradicional eh, acordada, para cenar, hablar, pasear, conocerse, y qué quereis que os diga? Que casi se me ha olvidado lo que es eso.
Ultimamente no he salido con ningún sapo y los dos últimos con los que estaba no eran citas lo que tenía. Los hombres de hoy en día no se paran a quedar contigo para conocerte como pasaba antes. Como decía Lady en uno de sus últimos posts, parece que me he quedado anticuada, que se paró el reloj para mí en esto de las relaciones con los hombres.
Pero este viernes tengo una cita con todas sus letras. Y estoy nerviosa!!!! Y diréis, bueno sí, que ya nos hemos enterado, que tienes una cita, pero con quieeeeeeeeen???
Es cierto, aún no os he hablado de él, pero en cierta medida es que me lo he querido reservar. No sé por qué pero me ha dado por pensar que si salvaguardo un poco a este chico puede que todo vaya mejor y no sea un desastre (como siempre). Son ñoñerías, lo sé, como cuando decían que si cuentas los sueños no se cumplen, pues algo así. Pero vamos, que al final os lo cuento un poco por encima.
Lo conocí en internet (qué raro no?), tiene 37 años, es separado y sin hijos, de mi ciudad y se le "ve" educado, agradable, hablador y positivo, en definitiva, alguien normal!!!!!!!!!!!!! (está tan sobrevalorada la normalidad?) Hemos conectado muy bien y ha sido él el que ha propuesto quedar. Así que ya os contaré como va todo...
Ahora la pregunta del millón: qué me pongo? jajajajajaja
Besos a todos ;)
Y diréis, chica, que tampoco pasa nada pero, ¿sabéis hace cuanto no tengo una cita? Se trata de una cita de lo más tradicional eh, acordada, para cenar, hablar, pasear, conocerse, y qué quereis que os diga? Que casi se me ha olvidado lo que es eso.
Ultimamente no he salido con ningún sapo y los dos últimos con los que estaba no eran citas lo que tenía. Los hombres de hoy en día no se paran a quedar contigo para conocerte como pasaba antes. Como decía Lady en uno de sus últimos posts, parece que me he quedado anticuada, que se paró el reloj para mí en esto de las relaciones con los hombres.
Pero este viernes tengo una cita con todas sus letras. Y estoy nerviosa!!!! Y diréis, bueno sí, que ya nos hemos enterado, que tienes una cita, pero con quieeeeeeeeen???
Es cierto, aún no os he hablado de él, pero en cierta medida es que me lo he querido reservar. No sé por qué pero me ha dado por pensar que si salvaguardo un poco a este chico puede que todo vaya mejor y no sea un desastre (como siempre). Son ñoñerías, lo sé, como cuando decían que si cuentas los sueños no se cumplen, pues algo así. Pero vamos, que al final os lo cuento un poco por encima.
Lo conocí en internet (qué raro no?), tiene 37 años, es separado y sin hijos, de mi ciudad y se le "ve" educado, agradable, hablador y positivo, en definitiva, alguien normal!!!!!!!!!!!!! (está tan sobrevalorada la normalidad?) Hemos conectado muy bien y ha sido él el que ha propuesto quedar. Así que ya os contaré como va todo...
Ahora la pregunta del millón: qué me pongo? jajajajajaja
Besos a todos ;)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
