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miércoles, 6 de junio de 2012

La frase que yo he escogido

Esta iniciativa viene desde un grupo de bloggers que idearon compartir con los demás una frase bien que nos identifique, bien que la sintamos especial por algún motivo. Mi "nominación" viene de mano de Celtania, a la que agradezco desde aquí que se haya acordado de mí.

La frase que yo he elegido es una frase muy mía, que me identifica enormemente. Tengo que decir que no es originalmente de mi cosecha, sino que la copié de un personaje muy gracioso y entrañable de una serie que seguía, y desde el momento que la escuché me hizo tanta gracia y la vi tan apropiada que me adueñé de ella. La frase es LA CHANCLA QUE YO TIRO NO LA VUELVO A RECOGER.


No sé si necesita mayor explicación, pero si por ahí queda algún empanaillo, se refiere a que cuando tomo una decisión firme, no hay marcha atrás. Normalmente la uso para referirme a personas, y como mi blog va de sapos y de todas esas relaciones por ahí que voy teniendo, es la frase más apropiada que se me ha podido ocurrir. Así que cuando yo decido echarle la cruz a alguien es algo definitivo, se queda fuera de mi vida y ya está.

Como la iniciativa indicaba pasar el relevo a otros cinco bloggers y no me quiero decantar por ninguno en especial, a quien le apetezca que comparta con los demás una frase especial. Será curioso y enriquecedor, así conoceremos bien citas célebres o bien frases curiosas.

Un besote y gracias a todos

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Citas express

Durante mis 4 años de soltería en los que no he dejado de conocer a hombres, he tenido todo tipo de citas, entre ellas las que yo llamo citas express.
La primera de ellas fue hace justo 3 años, recuerdo que el día que quedé con el chico aproveché para comprar lotería de navidad que me habían encargado. Habíamos chateado poco, pero sí hablado mucho por teléfono, ya que él insistió en hablar de "viva voz", puesto que era algo importante para él. Resultaba agradable, educado, teníamos profesiones parecidas, así que cuando me propuso quedar (muy emocionado él), no lo dudé. De su físico sólo había visto una foto tomada de lejos, tampoco me importaba porque este chico simplemente me agradaba, no había nada más allá.
El día de la cita quedamos en una cafetería para tomar café. Yo me las vi y deseé para poder aparcar en pleno centro de la ciudad en estas fechas navideñas, así que no me tocó otra que pagar un parking. Cuando llegó el momento, me encontré delante de mí a un hombre que, en principio, fisicamente dejaba mucho que desear. Para mi gusto totalmente insulso, no me decía na de na. Pero bueno, como yo no había ido a eso, sino a conocer a la persona, en realidad no me importó lo más mínimo. No recuerdo muy bien de qué cosas hablamos, imagino que de lo típico, de nuestras vidas, cosas generales. El no dejaba de mirar el reloj y, cuando ya por último le pregunté por qué lo miraba tanto, me dijo que iba a cenar con unos amigos y a ver el fútbol (televisado). Pero bueno, a ti desde cuándo te gusta el fútbol?????!!!!!!! (esto lo pensé pero no lo dije, claro).
Así que, a la hora exacta de reloj de haber quedado, me dijo que encantado de conocerme y que se tenía que ir. Y allí me quedé yo con la boca abierta, después de todo mi esfuerzo por entrar en el centro con el coche en plena pre-navidad para.... UNA HORA!!!!!
A partir de ahí, nunca más supe de él. Ni un mensaje, ni una llamada, ni lo volví a ver por el chat. Os juro que no dije nada inapropiado ni comí con la boca abierta... es que no ocurrió na de na. Menos mal que el tio no me gustaba si no... en fin, que lo dejé como anécdota, gente rara hay por todas partes no?

La siguiente cita express fue hace un año aproximadamente. El chico era de Córdoba, pero trabajaba en Sevilla como profesor de conservatorio, además de ir por ahí por media España con una orquesta. Otro que estaba muy interesado en quedar y que me insistió miles de veces antes de que yo me decidiera. Yo no tenía ningún reparo en realidad (a estas alturas creo que os habéis dado cuenta de que nunca he sido remilgada para quedar con un hombre a solas), el tipo me caía bien, lo veía serio y formal y teníamos conversaciones interesantes, pero prácticamente él nunca tenía huecos, es decir, proponía pero nunca coincidíamos en un momento que nos viniera bien a los dos.
Al final quedamos un día entre semana para tomar una cerveza (dato importante, tenedlo en cuenta). Después de un poco de follón por tener que cambiar a última hora el sitio donde vernos, apareció puntual. HORROR!!!!! De primera impresión y de lejos se parecía a mi ex!!!!!!!! Joder, me ve alguien de mi familia con él y capaz de cogerme por los pelos!!!! Pero bueno, no pasa nada, es sólo casualidad, si tiene muy buena presencia.
Así que nos sentamos en una cerveceria y pedí dos cervezas. Tampoco recuerdo la conversación, sólo que él (de nuevo) no dejaba de mirar el rejol amén de a todos lados practicamente menos a mí. Pero bueno, qué le pasa a este tio? No le interesa lo que hablo? Tan aburrido está? Para más inri, se encontró a alguien conocido al que despachó en seguida. Y al cabo de una hora de reloj me dice "bueno, nos vamos no? que hay que llegar a casa para cenar".
Cóoooooooomo???? A las 9 de la noche ya te tienes que ir??? Si sólo hemos tomado UNA CERVEZA (esto tampoco lo dije pero lo pensé). Pues nada, ale pa casa hijo.
Con este el corte no fue tan radical. Estuvo varios dias sin hablar conmigo, cosa que yo ya me imaginé después de la espantada de la cita, pero un dia que lo vi conectado, le planté cara y le pregunté que por qué me había dejado de hablar. Se excusó con miles de cosas que ahora ni recuerdo, sólo que no estaba en Sevilla por no sé qué motivo, sí vale, yo no digo que quedemos, yo digo que me has dejado de hablar. Y él venga que no, que no sé qué, que no sé cuantos...
Como tampoco me gustaba mucho y no tenía ganas de tantos esfuerzos, pasé bastante del tema, así que dejamos de hablar. La verdad es que ni me planteé qué es lo que pudo pasar, pero os aseguro que en ambos casos fueron citas de una hora exacta (por eso las llamo citas express).


Y a vosotros, habéis tenido este tipo de citas? Os han despachado alguna vez en menos que canta un gallo? Y cómo os habéis sentido? Habéis sabido alguna vez el motivo?
Gracias por estar ahí y espero vuestros comentarios. Besos a a todos :)

lunes, 10 de octubre de 2011

La Cita

Quedé con C* el viernes por la noche. La idea era ir a cenar algo en plan informal (bajo mi petición, no me gusta sentarme a cenar con alguien que no conozco absolutamente de nada, manías mías) y luego seguir con copas o según nos fuese apeteciendo. Me estaba esperando super puntual bajo el reloj del ayuntamiento, vestido con camisa, con aspecto de niño bueno. Fuimos dando un agradable paseo hasta un bar que a él le gusta mucho, yo ya le había dicho que de la cena se encargaba él y de las copas yo, así que durante ese rato le dejaba mandar.
Yo había acordado con una amiga que me llamara sobre las 11 de la noche por si la cosa no funcionaba y yo no me sentía a gusto y, cual fue mi sorpresa que cuando ella llamó, fue justo para decirme que también tenía una cita pero que había resultado un chasco y que se sentía un poco mal.
- No te preocupes que nos vemos en ese bar.

C*: la llamada de emergencia?
Yo: Cómo?
C*: si es una amiga para ver que todo está bien
(cómo me pilló el tio)
Yo: Bueno, en realidad es una llamada de emergencia para ella. Es que ha quedado con un chico pero se está aburriendo muchisimo y se quiere ir a casa. Te importa que vayamos a ese bar y nos tomemos una copa con ella?

Pues allí que nos fuimos los dos a echar un ratín con mi amiga. Estuvimos de lo más animados, mi amiga le dio el visto buenísimo y a la hora o así se retiró para dejarnos solos. Nosotros seguimos la noche charlando, contándonos anécdotas, hablando del mal comienzo que tuvimos y qué bueno que yo di el paso para hacer borrón y cuenta nueva.
El primer mensaje que C* me envió me pilló con los cables cruzados y, a pesar de ser un correo de lo más amable y educado, yo le contesté de lo más borde. Pero él me supo poner en mi lugar, con lo cual, yo recapacité y le pedí perdón. El me perdonó pero con la boca pequeña (el viernes me lo reconoció) y dejó de escribirme, así que pasados unos días, yo le volví a escribir diciéndole que de verdad le proponía empezar de nuevo y conocernos. El aceptó y así seguimos hasta nuestra cita del viernes.
En resúmen, me lo pasé genial, me sentí muy a gusto, relajada y confiada todo el tiempo. Es un chico muy educado, tranquilo, nada polémico, creo que es el de perfil que a todo padre le gustaría para sus hijas. Algo importante es que no hablamos para nada de nuestros ex.
Al dia siguiente me llamó al medio día. Cooooooooooomo? Un tio que me llama al dia siguiente de quedar conmigo? Esto no puede ser, este se ha confundido. Estuvimos un buen rato hablando y al final quedamos para tomar café (yo ya tenía planes  hechos para esa noche con unas amigas en plan chicas). Y esta tarde me ha propuesto tomar de nuevo café, porque le gusta pasar el tiempo conmigo. Ustedes juzguen. Yo no puedo decir en dos días que me siento atraída porque lo que son mariposas en el estómago no siento, pero sí me gusta cómo es. Me siento bien con él y creo que es un chico que merece la pena. Lo demás, lo dirá el tiempo.

Peeeeeeeeeeeeeero, ahí no queda la cosa y es que EL DOMINGO TUVE OTRA CITA!!!!! Sí sí, como lo oís (oioio rocío estás que te sales hija, tú o te pasas o no llegas).

Con Mr. Meier llevaba ya varios meses mandándonos emails. Lo llamo así porque me recuerda al estilo de este actor peruano en el papel de un capataz de campo (aquí).
Tiene 44 años, es divorciado, tiene dos hijos adolescentes y hace casi dos años que vive en el campo en plan Pasión de Gavilanes (aunque no se parece a Mario Cimarro, ya quisiera yo). Desde el principio hubo mucha conexión porque es un tio de un nivel intelectual bastante alto, es también muy educado, escribe muy bien y tiene ya mucha vida corrida. El problema es que no tiene internet en casa por lo cual, nuestra comunicación se limitaba a correos que escribía en los momentos que podía hacerse con el ordenador del trabajo. Es decir, que sólo lo podía pillar a ratos y además no pasa mucho tiempo en el puesto de trabajo (es enfermero de UVI móvil por lo que está casi todo el tiempo dando vueltas en la ambulancia).

Hace ya un tiempo que me propuso quedar pero yo vi el correo demasiado tarde y no pudo ser. A partir de ahí he sido reticente. ¿Por qué? Veréis. Desde que decidí dar carpetazo a mis dos sapos anteriores y empezar con aire fresco, he decidido seguir mi instinto, en una búsqueda de una mejor relación con los hombres. Y si bien Mr. Meier me parece un tio interesantísimo que me llama mucho la atención, me echaba para atrás el que no hubiera querido enviarme ninguna foto. Mi instinto me decía que si no lo hacía es que tenía algo que esconder y, como no me sentía en igualdad de condiciones (ya que yo sí le había enviado foto) pues no me terminaba de decidir a quedar con él.
Sin embargo, la semana pasada me escribió y me dejó su teléfono, diciéndome que iba estar toooodo el fin de semana disponible, por si yo en cualquier momento quería quedar. Me lié la manta a la cabeza y le mandé sms invitándole a café el domingo por la tarde (me había guardado las espaldas quedando también con un par de amigas una hora y media después por si todo iba mal, si no, mis amigas seguían a su ritmo).
Como llegué un poco tarde él estaba ya allí pero claro, cómo lo iba a reconocer? Tuvo que ser él el que se acercó a mí y sí señores, me vaciló. Resulta que yo no me acordaba de su nombre y le pregunté que si era Jose y claro, él aprovechó ese momento para vacilarme y crearme cierta confusión. Pero vamos, nada grave, sólo un jueguecito porque "le dolió" que no recordara su nombre (lo siento lo siento lo siento).
Y allí me encontré frente a un tio de 1,89 cm, con mucha planta, al más puro estilo de Meier en el culebrón del campo (por eso digo que me recuerda, no porque se parezcan en la cara). Una sorpresa muy muy agradable que me entró muy bien por los ojos (después de la que me hizo pasar negándose a enviarme foto!!!).
Mr. Meier me gustó (tal vez porque sinceramente yo me esperaba encontrar a Mr. Cayo Malayo) pero es un hombre que me da un poco de "miedo". Creo que tiene ya muchos tiros dados, viene de vuelta de muchas cosas, es mayor que yo (aleluyaaaaaaaaa, un hombre mayor que yo que me parece bien!!!!), le encanta vivir en el campo y no tiene ninguna intención de vivir en la ciudad... y con un hombre así, si me gusta y me engancho, lo pasaría mal. Mr Meier es, lo que se podría decir, un espíritu libre (que nada tiene que ver con ser un mujeriego, ni picaflor, no me refiero a eso) y yo soy muy intensa cuando me enamoro.
Pero bueno, esto fue algo que pensé en cuestión de segundos, de momento como no me planteo nada, espero poder conocerlo y ver qué pasa. Me resulta muy interesante y por supuesto tengo mucha curiosidad en saber más de él.

Así que aquí estoy yo, con mis dos citas después de.... cuántos meses que ya ni lo recuerdo? Con un sabor de boca agradabilísimo, encantada de la vida y con el ánimo por las nubes. Con ninguno me he planteado nada, ninguno me ha hecho subir a una montaña rusa y volver a bajar, los dos me parecen personas interesantes, inteligentes, educadas y formadas, algo que me gusta. Y a los dos los quiero conocer. Por lo demás, me dejaré llevar y, en todo caso, ver qué es lo que hace cada uno respecto a mí. Ahora siento que los astros me favorecen y, al menos, quiero disfrutar de este momento.

Qué os han parecido mis citas? Espero haber disipado todas vuestras dudas aunque sois libres de preguntar lo que querais. Gracias por leerme y por seguir ahí. Besos a todos, muaks muaks

jueves, 6 de octubre de 2011

Tengo una cita!!!!! (Primera parte)

Lalala tengo una citaaaa lalala tengo una citaaaa.

Y diréis, chica, que tampoco pasa nada pero, ¿sabéis hace cuanto no tengo una cita? Se trata de una cita de lo más tradicional eh, acordada, para cenar, hablar, pasear, conocerse, y qué quereis que os diga? Que casi se me ha olvidado lo que es eso.
Ultimamente no he salido con ningún sapo y los dos últimos con los que estaba no eran citas lo que tenía. Los hombres de hoy en día no se paran a quedar contigo para conocerte como pasaba antes. Como decía Lady en uno de sus últimos posts, parece que me he quedado anticuada, que se paró el reloj para mí en esto de las relaciones con los hombres.
Pero este viernes tengo una cita con todas sus letras. Y estoy nerviosa!!!! Y diréis, bueno sí, que ya nos hemos enterado, que tienes una cita, pero con quieeeeeeeeen???
Es cierto, aún no os he hablado de él, pero en cierta medida es que me lo he querido reservar. No sé por qué pero me ha dado por pensar que si salvaguardo un poco a este chico puede que todo vaya mejor y no sea un desastre (como siempre). Son ñoñerías, lo sé, como cuando decían que si cuentas los sueños no se cumplen, pues algo así. Pero vamos, que al final os lo cuento un poco por encima.
Lo conocí en internet (qué raro no?), tiene 37 años, es separado y sin hijos, de mi ciudad y se le "ve" educado, agradable, hablador y positivo, en definitiva, alguien normal!!!!!!!!!!!!! (está tan sobrevalorada la normalidad?) Hemos conectado muy bien y ha sido él el que ha propuesto quedar. Así que ya os contaré como va todo...
Ahora la pregunta del millón: qué me pongo? jajajajajaja

Besos a todos ;)

jueves, 17 de marzo de 2011

Mi cita con el informático o el cuento de nunca acabar

Pues sí chicas, al final quedamos. Coincidimos en el trabajo por la mañana, desayunamos juntos y por la tarde- noche le dije que lo llamaría para tomar algo. Le pareció bien. Y me sacó el tema de los temas de estudio.
Así que cuando fui a buscarle por la tarde, con mis temarios encima todo propia, me dijo que primero cenásemos y tal. Compramos algo y fuimos para mi casa. Hasta ahí todo bien (quitando a mi tia que le dio por llamarme anoche, coño, que tiene todos los dias para llamarme!!!! Y cualquiera le dice que estoy con un churri cenando, vamos que me somete al día siguiente al tercer grado).
Lo peor fue la llamada que recibió él. Por lo visto una compañera está siendo "acosada" por otro compañero y la tia no ha tenido otra ocurrencia para quitárselo de encima que decirle que a ella quien le gusta es "mi" informático!!!!!!!! Así que el "compañero pesado" le sigue dando el coñazo, y empieza a odiar a "mi" informático y la tia no tiene otra que llamarlo para contarle las penas. Esa es la versión "oficial" que le ha contado ella a él, pero yo estoy segura que hay algo más.
Y claro, con todo este culebrón, no pude evitar sentirme "celosa" y poner mala cara. Y por muy buenas intenciones que él tuviera contándome toda la historia, pues me cayó mal que estuviera con ella un rato al téléfono. Así que no pude evitar soltarle que tal vez ella lo que había dicho en realidad era que tenía un lío con él y por eso el otro estaba que se subía por las paredes. Y que se andara con cuidado porque, tal y como están las cosas hoy en día en los trabajos, a ver si salía escaldado. Y me dio la razón. Me dijo que no tenía absolutamente nada con ella ni con nadie y que no le hacía gracia que estas cosas salieran dentro del trabajo.
En fin, que me dieron la cena. Pero lo que más me molestó es que se me notara que me había puesto celosa (oficialmente, desde anoche odio a esa tipa, aunque no la haya visto en mi vida).
Y bueno, el resto no os lo cuento!!!!!!!! Jajajaja.. se quedó a dormir en mi casa (como siempre) y se comportó conmigo como siempre.
Yo sólo sé que esta mañana, a pesar de haber dormido poco y no haberme maquillado ni arreglado nada, tengo la piel y la cara estupenda jajajaja. Eso sí, estoy que muerdo por un café, a ver si llega pronto la hora de desayunar.

Besos a todas y buen fin de semana

domingo, 27 de febrero de 2011

El cazador

El cazador "es alguien que está ocupado las 24 h del día en planificar y/o ejecutar maniobras de caza de presas femeninas, cuanto más difíciles, mejor. Se oculta bajo una apariencia afable y simpática, y es generalmente atractivo, lo que lo convierte en un ser muy peligroso para el sexo femenino”.




Así lo define Su en la entrada a su blog El Rincón de Su
http://elrincndesu.blogspot.com/2010/05/los-cazadores-que-son-y-como-salir-viva.html

A los seis meses de separarme (hace ya más de 3 años) conocí a un sapo que me encantó. Bueno, más bien se dedicó a que me encantase, vamos, que me conquistó vilmente. Era encantador, inteligente, independiente, de buena conversación, sagaz, elocuente y en definitiva, me enganchó casi desde el principio. Sin embargo, tardé mucho en ver su cuchillo de cazador.
Después de dos o tres encuentros la cosa empezó a distanciarse (el contacto, quiero decir). En el messenger no siempre me hablaba, aunque se podía pasar horas conectado. Si le llamaba por teléfono normalmente no me lo cogía. Y si le mandaba un sms, dependiendo del tono del mismo, contestaba o no. Le gustaba jugar a eso de calentar el ambiente (aunque aún no sé con qué finalidad) tanto por messenger como por mensajes. Pero normalmente, después no pasaba nada. Cuando yo me armé de valor y le dije que me gustaría verle más a menudo él, de una forma muy comprensiva y con muy buenos modales hacia mí, me dijo que no era el momento (os suena la frase?). El momento para qué? Yo no estaba pidiendo una relación, simplemente vernos más a menudo (porque me gustaba claro, lo que era obvio). No veía necesario tener que ocultar lo que sentía por él, a mi edad y con una relación fracasada a mis espaldas,  me parecía absurdo entrar en esa dinámica. Yo opté por la sinceridad.... ay chica, qué ingenua!!!!
Poco a poco me fui dando cuenta que sólo me buscaba cuando le interesaba, pero lo que no me cuadraba es que, con lo sexual que era, me buscase tan poco a menudo. Así que mi conclusión lógica fue pensar que tenía pareja en su ciudad de origen (trabajaba aquí pero se iba los fines de semana a su ciudad, o al menos eso me decía). Procuré distanciarme, de hecho fui conociendo a otros sapos con los que quedaba y tal, pero no sé cómo lo hacía que cuando aparecía, siempre conseguía engancharme. Así que se lo planteé frente a frente:


Yo: sé sincero conmigo por favor. La cuestión es que tienes novia no?
Cazador: No. La tuve durante mucho tiempo y dejé muchas cosas por ellas, algunas vitales para mí. En este momento estoy encontrándome a mí mismo y tengo que estar centrado en mí, redescubriéndome y queriéndome

Joder, encima me llegó al alma y lo encontré más interesante aún!!!!
Así seguimos durante muchos meses, apareciendo (él) y desapareciendo según le convenía, algunas veces incluso por varios meses. Siempre con el cuento de que yo le parecía estupenda, que le gustaba todo de mí (entonceeeeeeeeeees????), pero que no era el momento. Y el problema (y quizás lo más tragicómico de esto) es que cada vez recortaba más los tiempos. Ya no quedábamos nunca ni siquiera para tomar una cervecita en la calle. Nunca más pasó un noche completa. Sólo le faltó el taxímetro para calcular los tiempos. Hasta que un día me propuso vernos para media hora y ya me planté.


Yo: Lo que tú quieres tiene un nombre y se paga. 


Encima se ofendió.


A partir de ahí decidí olvidarle. De vez en cuando (muy de vez en cuando) aparecía y lo intentaba de nuevo, de hecho hace casi un año casi volví a caer porque disfrazó sus intenciones en querer empezar desde cero conmigo.


Cazador: Te conocí en un mal momento y te lo hice pasar mal injustamente. Me sigues pareciendo estupenda y te tengo un cariño especial. Por qué no empezamos de nuevo a conocernos?


Y aquí la imbécil de turno dijo que sí. Aunque no llegamos a vernos nunca más. Claro,  si es que en realidad su intención no había cambiado!!!! A partir de ahí fui firme y nunca más sucumbí. Poco a poco lo fui olvidando e incluso su imagen está ya muy difuminada.
El pasado verano (estando yo de vacaciones en la playa), recibo un sms de él pretendiendo quedar. Le contesté a los varios días diciéndole que estaba de vacaciones. No volvió a contestar más.
Y cuando creo que las cosas ya no pueden sorprenderme, hace cuatro días recibo un sms diciendo: "Sorpresa, sorpresa, tienes planes para esta noche?" Imaginé que era él a pesar de no tener ya su móvil en mi agenda, pero el nº me sonaba y por el tipo de mensaje estaba claro. Creo que eran las 6 de la tarde y quería quedar conmigo en pocas horas.


Pero bueno, los tíos que coño piensan, que después de como se comportan con nosotras vamos a tener una alfombra roja detrás de la puerta para cuando se les ocurran aparecer?


Como ni siquiera me molesté en contestarle (bueno, él tampoco se ha molestado en llamarme nunca, todo lo hacía a través de sms), al día siguiente tenía una llamada perdida y otro mensaje, echándome en cara que no le había contestado. En fin, a los dos o tres días le contesté diciendo que tenía mucho trabajo.


No sé si será el final (porque se haya rendido por fin) o dentro de 8 meses volveré a tener noticias suyas, cuando su agenda esté algo más desinflada y se acuerde de sus buenos tiempos en Sevilla. Nunca más pasaré por eso, tengo claro que no soy ni las 3 horas, ni 1 ni media de nadie. No quiero ser más parte de una agenda. Hace tiempo, eché a correr.






Gracias por leerme





lunes, 7 de febrero de 2011

El budista

Como os comenté, ayer tuve una cita después de bastante tiempo.
En esta ocasión el chico es de filosofía budista (aunque no de religión) pero la verdad es que no me dediqué a preguntarle de qué iba todo eso cual quinceañera.

Con este chico llevo más de un año mandándonos correos, sólo chateamos una vez, nunca nos mandamos fotos ni nos dimos los teléfonos. Desde el principio dijo que conmigo quería hacer las cosas de una forma distinta si me parecía bien, por eso hemos tardado tanto en conocernos. La verdad que ninguno de los dos dejó nunca que cayera el interés y, aunque los correos no eran diarios, intentamos que la mechita que se encendió desde el principio no se apagar.

La cita fue bien, y digo esto porque estuvimos todo el día juntos, cosa que no esperaba, pero surgió así. Estábamos a gusto y se nos fueron las horas tranquilamente. Y no paramos de hablar!!! La verdad que, después de un año escribiéndonos, pues tampoco nos sentíamos como dos extraños. Y todo el tiempo estuvimos hablando de lo que pensábamos de muchas cosas en general, nuestras opiniones, nuestras reflexiones y nuestros sentimientos hacia ciertas cosas.
Yo pensaba que la cosa iba a ser algo más complicada porque siempre he considerado al budista muy muy muy profundo, como que me daba mil vueltas. Pero no fue así, o al menos no se demostró así. Se mostró atento, accesible, dialogador, interesado, educado y muy sonriente. Por eso digo que la cita fue bien.

No pasó nada más, no nos dimos los teléfonos ni quedamos en vernos otro día. Tampoco hubo ninguna atracción física, al menos por mi parte, lo cual agradezco en el fondo porque creo que hubiera sido peor.
Quiero estar tranquila sin tener a alguien en la mente. Prefiero la "amistad" o los ratos que me pueda ofrecer alguien como el budista a no los líos de siempre. Lo de amistad lo pongo entre comillas porque ya no creo en la amistad hombre-mujer, aunque esto es algo para un post distinto.
Así que no sé qué pasará, pero al menos volví a casa contenta y sobre todo tranquila de espíritu. Eso sí, no sé por qué pero dormí fatal y hoy lunes he estado todo el día muy improductiva, y eso no me gusta.

De mis dos sapos no sé nada..uno desaparecido en combate y el otro, aunque hablé con él el último viernes, fue una conversación de cortesía. Creo que ha llegado el momento del carpetazo final.
Vosotras qué creeis?
Un saludo y gracias por comentar