Imagina que tu experiencia de pareja es como un viaje en coche. Te has estrellado dos veces y el coche ha sido siniestro total. Aún así, continúas tu camino pero esta vez has contemplado la posibilidad de usar una moto, o un autobús, o un taxi. En la moto tal vez pases más frio o estés más expuesta a un peligro físico. El autobús puede ser más incómodo y te da menos libertad. El taxi puede ser menos confortable y resultar más caro. Pero todas ellas son opciones igual de válidas que un viaje en coche. También tienen sus ventajas.
Sin embargo, hay gente que no contempla la posibilidad de cambiar el vehículo, siguen aferrados a la idea de que el camino ha de hacerse necesariamente en coche, porque sí, porque es lo que han conocido o como le han dicho que se recorren las rutas. Y hay gente que, con el coche averiado, jamás se baja de él.
Cada uno elige cómo recorre su camino.
La verdad es que la metáfora me encantó porque, para mí, es bien cierta. El amor puede llegar de cualquier forma y en cualquier momento, incluso puede que no llegue (el amora de pareja). Habrá gente que decida hacer el camino andando. Así que siempre contemplaré la posibilidad de que hay muchos vehículos, nuevas opciones, la cuestión es recorrer el camino, sin perder el horizonte, tu norte y las ganas de realizarlo. Hay gente que dice que la meta no es el destino, sino el camino en sí.
Besos a todos. Feliz verano!
