Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de febrero de 2014

Amor para todos

Feliz dia de San Valentín... este año con ganas de celebrar. Y para todos os deseo amor en todas sus variantes. Muaks








martes, 30 de julio de 2013

La metáfora del Amor

Hace unos dias, una persona me ejemplificó el camino del amor con una metáfora que es muy ilustrativa, la cual me gustaría compartir con todos vosotros.

Imagina que tu experiencia de pareja es como un viaje en coche. Te has estrellado dos veces y el coche ha sido siniestro total. Aún así, continúas tu camino pero esta vez has contemplado la posibilidad de usar una moto, o un autobús, o un taxi. En la moto tal vez pases más frio o estés más expuesta a un peligro físico. El autobús puede ser más incómodo y te da menos libertad. El taxi puede ser menos confortable y resultar más caro. Pero todas ellas son opciones igual de válidas que un viaje en coche. También tienen sus ventajas.

Sin embargo, hay gente que no contempla la posibilidad de cambiar el vehículo, siguen aferrados a la idea de que el camino ha de hacerse necesariamente en coche, porque sí, porque es lo que han conocido o como le han dicho que se recorren las rutas. Y hay gente que, con el coche averiado, jamás se baja de él.
Cada uno elige cómo recorre su camino.



La verdad es que la metáfora me encantó porque, para mí, es bien cierta. El amor puede llegar de cualquier forma y en cualquier momento, incluso puede que no llegue (el amora de pareja). Habrá gente que decida hacer el camino andando. Así que siempre contemplaré la posibilidad de que hay muchos vehículos, nuevas opciones, la cuestión es recorrer el camino, sin perder el horizonte, tu norte y las ganas de realizarlo. Hay gente que dice que la meta no es el destino, sino el camino en sí.

Besos a todos. Feliz verano!

martes, 22 de marzo de 2011

¿El amor alimenta? (Editado)

Siempre nos han inculcado que cuando hay amor ya lo tenemos todo, que nos tenemos que sentir satisfechas por ello, como decía el refrán "contigo pan y cebolla". Sin embargo, con el tiempo descubrí que para nada esto es cierto, que son muchas las inclemencias y adversidades que nos acechan cada día y, por supuesto, la peor es la que ataca a las necesidades básicas, por eso adopté mejor el refrán de "cuando el hambre entra por la puerta, el amor salta por la ventana".

Sin embargo, hay un cierto estado-etapa donde sí creo que el amor alimenta, o al menos, hace que no necesitemos comer tanto. Y me refiero a ese estado casi de trance que es el de la pasión sexual. Pues sí chicas, a mí el sexo no me da hambre. Con lo que tengo delante tengo más que suficiente.
Me refiero a una pasión real, a esa que se siente cuando quieres comerte a la otra persona de arriba a abajo, porque te encanta enterita, porque te enciende, porque se te pasan las horas sin darte cuenta, y tu imaginación explota, y no sientes frío y el espacio de tu habitación es todo el mundo que en ese momento conoces y necesitas.


Y en ese estado, yo puedo pasar horas sin comer. Y claro, cuando esa persona se convierte en tu pareja, y pasan lo días, el ansia de amor es inversamente proporcional a los kilos, yo me voy configurando un tipín estupendo y cuanto más "hambre" siento más delgada me vuelvo.
Esta satisfacción completa, de sensaciones físicas estupendas pero llena de pasión, me alimenta completamente.
Evidentemente esto no dura demasiado tiempo, pero al menos, por el plazo que dure puedo decir que sí, que en ocasiones el amor llena la panza.

* Edito para aclarar una cosa. A mí el hambre sólo me lo quita dos situaciones: las trágicas y el enamoramiento medular. Afortunadamente, hace ya mucho que no tengo ninguna situación trágica (sí dramáticas o tragicómicas, pero fuertemente trágicas no) y tampoco me he vuelto a enamorar de esa manera. Por lo demás, yo tengo hambre siempre, soy de buen comer y tengo buen apetito (tengo días y días). El post va en el sentido que indica Moli, es un lleno provocado por unas mariposillas que hacen que se te anude el estómago y, no es sólo que no te pase nada por él, sino que tampoco sientes esas ganas de comer. 
Así que mi tipín hace mucho que se fue al garete, pero oye, que prefiero mi forma redondeada-peril que no tener malas vivencias (por supuesto, nadie quiere pasar por esto) ni volver a tener un amor taaaaaaaaaan intenso pero a la vez que me hacía sufrir. Con algún kilito pero feliz y tranquila espiritualmente.
Besos