Durante mis 4 años de soltería en los que no he dejado de conocer a hombres, he tenido todo tipo de citas, entre ellas las que yo llamo citas express.
La primera de ellas fue hace justo 3 años, recuerdo que el día que quedé con el chico aproveché para comprar lotería de navidad que me habían encargado. Habíamos chateado poco, pero sí hablado mucho por teléfono, ya que él insistió en hablar de "viva voz", puesto que era algo importante para él. Resultaba agradable, educado, teníamos profesiones parecidas, así que cuando me propuso quedar (muy emocionado él), no lo dudé. De su físico sólo había visto una foto tomada de lejos, tampoco me importaba porque este chico simplemente me agradaba, no había nada más allá.
El día de la cita quedamos en una cafetería para tomar café. Yo me las vi y deseé para poder aparcar en pleno centro de la ciudad en estas fechas navideñas, así que no me tocó otra que pagar un parking. Cuando llegó el momento, me encontré delante de mí a un hombre que, en principio, fisicamente dejaba mucho que desear. Para mi gusto totalmente insulso, no me decía na de na. Pero bueno, como yo no había ido a eso, sino a conocer a la persona, en realidad no me importó lo más mínimo. No recuerdo muy bien de qué cosas hablamos, imagino que de lo típico, de nuestras vidas, cosas generales. El no dejaba de mirar el reloj y, cuando ya por último le pregunté por qué lo miraba tanto, me dijo que iba a cenar con unos amigos y a ver el fútbol (televisado). Pero bueno, a ti desde cuándo te gusta el fútbol?????!!!!!!! (esto lo pensé pero no lo dije, claro).
Así que, a la hora exacta de reloj de haber quedado, me dijo que encantado de conocerme y que se tenía que ir. Y allí me quedé yo con la boca abierta, después de todo mi esfuerzo por entrar en el centro con el coche en plena pre-navidad para.... UNA HORA!!!!!
A partir de ahí, nunca más supe de él. Ni un mensaje, ni una llamada, ni lo volví a ver por el chat. Os juro que no dije nada inapropiado ni comí con la boca abierta... es que no ocurrió na de na. Menos mal que el tio no me gustaba si no... en fin, que lo dejé como anécdota, gente rara hay por todas partes no?
La siguiente cita express fue hace un año aproximadamente. El chico era de Córdoba, pero trabajaba en Sevilla como profesor de conservatorio, además de ir por ahí por media España con una orquesta. Otro que estaba muy interesado en quedar y que me insistió miles de veces antes de que yo me decidiera. Yo no tenía ningún reparo en realidad (a estas alturas creo que os habéis dado cuenta de que nunca he sido remilgada para quedar con un hombre a solas), el tipo me caía bien, lo veía serio y formal y teníamos conversaciones interesantes, pero prácticamente él nunca tenía huecos, es decir, proponía pero nunca coincidíamos en un momento que nos viniera bien a los dos.
Al final quedamos un día entre semana para tomar una cerveza (dato importante, tenedlo en cuenta). Después de un poco de follón por tener que cambiar a última hora el sitio donde vernos, apareció puntual. HORROR!!!!! De primera impresión y de lejos se parecía a mi ex!!!!!!!! Joder, me ve alguien de mi familia con él y capaz de cogerme por los pelos!!!! Pero bueno, no pasa nada, es sólo casualidad, si tiene muy buena presencia.
Así que nos sentamos en una cerveceria y pedí dos cervezas. Tampoco recuerdo la conversación, sólo que él (de nuevo) no dejaba de mirar el rejol amén de a todos lados practicamente menos a mí. Pero bueno, qué le pasa a este tio? No le interesa lo que hablo? Tan aburrido está? Para más inri, se encontró a alguien conocido al que despachó en seguida. Y al cabo de una hora de reloj me dice "bueno, nos vamos no? que hay que llegar a casa para cenar".
Cóoooooooomo???? A las 9 de la noche ya te tienes que ir??? Si sólo hemos tomado UNA CERVEZA (esto tampoco lo dije pero lo pensé). Pues nada, ale pa casa hijo.
Con este el corte no fue tan radical. Estuvo varios dias sin hablar conmigo, cosa que yo ya me imaginé después de la espantada de la cita, pero un dia que lo vi conectado, le planté cara y le pregunté que por qué me había dejado de hablar. Se excusó con miles de cosas que ahora ni recuerdo, sólo que no estaba en Sevilla por no sé qué motivo, sí vale, yo no digo que quedemos, yo digo que me has dejado de hablar. Y él venga que no, que no sé qué, que no sé cuantos...
Como tampoco me gustaba mucho y no tenía ganas de tantos esfuerzos, pasé bastante del tema, así que dejamos de hablar. La verdad es que ni me planteé qué es lo que pudo pasar, pero os aseguro que en ambos casos fueron citas de una hora exacta (por eso las llamo citas express).
Y a vosotros, habéis tenido este tipo de citas? Os han despachado alguna vez en menos que canta un gallo? Y cómo os habéis sentido? Habéis sabido alguna vez el motivo?
Gracias por estar ahí y espero vuestros comentarios. Besos a a todos :)
