Y diréis, y a qué viene este rollo ahora? Pues es que hoy voy a hablar de otra especie sapil, que son los sapos-globo (no sé si se tocan algo con los peces globo, es que de fauna marina no controlo tanto, además es que no soy bióloga).
En mis experiencias en los mundos del chat y los contactos, me he encontrado con algunos sapos que desde el principio están encantadiiiiisimos de conocerte, o de haber contactado contigo. Te cuentan un montón de cosas, de hecho hacen chascarrillos, se muestran informales, divertidos, sanotes y charlan bastante.
Raro es el día que no los ves conectados o no recibes un email. Es más, en muchas ocasiones te mandan el email para ver si te conectas, para proponerte echar el ratito online o bien, el día que no te conectas, se muestran muy sorprendidos (incluso a veces preocupados) y la vez siguiente te "echan la bronca" por el abandono o bien recibes un email preguntando dónde te metes o si te ha pasado algo.
Es entonces cuando el sapo se ha puesto a inflarse como un globo. Tiene tanto interés, te aborda tanto, hay tal entusiasmo que se infla, se infla, se infla, que a veces crees que va explotar. Y claro, la ingenua de la menda se cree ese interés y se acostumbra a las noticias diarias del sapito, cual parte meteorológico de Mario Picazo.
Algunos de estos sapos, más o menos pronto, proponen un encuentro real, hacen planes de quedar y hablan y hablan de ello sin que tú te des cuenta que es puritita teoría (porque este encuentro no llega nunca en realidad). Otros, como no viven en tu misma ciudad, cuando tú les dices que lo del encuentro va a ser harto complicado, muestran todavía más interés, se arman de capa y espada como si de un guerrero medieval se tratara, dispuestos a la mayor aventura, todo sea por conocerte... "chiquilla, que Santiago está lejos de Sevilla? Pero si en un avión me planto en un plis plas!".Algunos otros, que te escriben mails larguísimos, te cuentan muchísimas cosas, escriben bastante bien y sin embargo, nunca llegas a tener su msn. Raro raro no? Pero bueno, cada uno a su estilo, oye!!!
Y de repente, un buen día el sapo-globo desaparece. Así sin más. Te quedas esperando la respuesta a su último correo y no llega, una semana, dos semana, un mes, tres meses.... nada. La cara de tonta es espectacular. Yo ya no recuerdo si al principio volvía a escribir preguntando si había pasado algo, imagino que sí, y que tendría respuestas del tipo "es que tengo mucho trabajo", "uy mi abuelita que se ha puesto fatal y la tengo que cuidar", "es que me han trasladado al planeta Marte"...
Y claro, la conclusión a esto (aunque realmente nunca he llegado a una conclusión del todo cerrada) es que por un lado, los que no son de tu ciudad y ven que tú no facilitas el encuentro (fin de semana con polvete incluido?¿?¿?¿) imagino que se terminan cansando de que tanta charla sea un esfuerzo y habrá un momento que contacten con otra chica que les haga la misma gracia y esté más a mano.
Lo más misterioso son los que sí son de tu ciudad. Y están las dos versiones. Por un lado, creo que están los que tuvieron un momento de su vida con mucho aburrimiento y tiempo libre y tú fuiste la que llenaste en cierto sentido ese vacío. En el momento que la cosa cambia tu correo electrónico desaparece.
Y después creo que hay un tipo que se aburren mucho en el trabajo, porque pa mí que te conviertes en objeto de entretenimiento en horas laborales, ya que ellos siempre están diciendo lo ocupado que están, los turnos tan malos, lo chungo que lo tienen....vamos, que conocerlos en persona va a ser imposible!!! Pero hablan y hablan y hablan (aunque tú no entiendas con qué finalidad) hasta que un día no los escuchas más.
Con sapos-globo de este tipo me he encontrado en varias ocasiones, de aquí y de allá y como os digo, la cara de tonta ante la desaparición en alguna ocasión fue de foto. Ya no me la pegan. Ahora voy con alfiler en mano, como en el anuncio de la Carmen Machi.
Gracias por leerme!! Besos

