Desde hace días me siento profundamente consternada; sí, CONSTERNADA. Es
la palabra adecuada, aunque suene algo cursi y anticuada, porque mientras
la pronuncias da tiempo a que esta mala sensación que tengo vaya
atravesando desde mi pecho a mi estómago, dejando cierta amargura,
incomodidad y malestar. Es algo parecido a la ansiedad, pero no lo es
porque cuando he tenido ansiedad ha sido por un temor hacia mi persona.
Esto que siento es distinto, viene de la pena y de la tristeza. Y lo que es peor, creo que lo produce una tremenda DESESPERANZA.
El día 16 de febrero nos dejó una querida amiga a los días de cumplir 44 años. Perdió su batalla contra el cáncer después de 7 años, dejando atrás una gran lucha, unas enormes ganas de vivir, una hijita de tan sólo año y medio y muchos corazones rotos.
Porque sí, porque la partida de Lorena (que no pensaba me iba a afectar
tanto) es en sí una auténtica desgracia y estamos todas sumidas en una
pena profunda y común. Pero además (y no sé si peor), el saber que a
pesar de todo, a pesar de los años que han pasado que en definitiva han parecido un
espejismo, después de todo este largo proceso el final ha sido el mismo.
Entonces me pregunto, para qué? Para qué tanta lucha, tantas ganas,
tantos ánimos y tanta voluntad? De qué le ha servido a la pobre? Dónde
está el respaldo médico-científico que me pueda responder a esta duda
que no me deja a lo largo de cada día?
Me diréis “ganó tiempo, si se
hubiera rendido se hubiera ido antes”; para mí no es una respuesta
sólida. Sí, ganó tiempo pero no el suficiente y al final perdió la
batalla, como otros tantos en el mundo. Y es que de verdad, yo siempre
he confiado en la comunidad médica y en los científicos, pero todo esto
me hace desanimarme mucho.
También me desanima comprobar lo poco
solidario que sigue siendo el ser humano, en general la gente sólo mueve
un dedo cuando le toca de lleno (y muchos ni eso). Estoy harta de
escuchar la cantinela de “yo no colaboro para que otros se lleven el
dinero”. Pues bien, gracias a las colaboraciones la ciencia puede seguir
haciendo estudios que salven vidas, construir nuevas vías de mejora
social y vital de la que participemos TODOS.
Porque esta semana ha
sido Lorena la que se nos ha ido por el cáncer, hace no mucho enfermos a
los que les denegaron su medicación, mañana serán niños que les faltan vacunas... Así que por favor, seamos un poco más humanos
todos en general, critiquen la falta de solidaridad y no la aportación
que algunos hacemos por intentar mejorar la vida de otros. Porque se
puede ayudar de muchas maneras, no importa la manera o la causa adonde
vaya dirigida tu ayuda! Y ojalá, entre todas las ayudas posibles, la
medicina y la ciencia pueda avanzar al punto de que enfermedades como el
cáncer tenga una pronta solución o prevención, o al menos mayor
conocimiento. Me gustaría tener respuestas y no volver a sentir lo que
estoy sintiendo estos días. Espero que con la ayuda de todos podamos
tener una mayor esperanza.
"Alza tus brazos, únete,
Hoy las estrellas están a tus pies.
Vuela muy alto y suéltate,
Pues mientras cantes no puedes caer."
(Vuela Alto, Mago de Öz)
