Mostrando entradas con la etiqueta motero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta motero. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de septiembre de 2011

Cuando las ventanas no son de madera...

Suele pasar que no duran o se desgastan antes.
Recordáis mis últimas ventanas que me hicieron sentirme tan positiva y tan feliz? Bueno, pues la ilusión ha durado poco, haciendo entrada a la realidad de las cosas.

Del trío de amigos (o trío tralará como yo les llamaba) uno de ellos buscó gresca conmigo al poco tiempo. Sin venir a cuento, un día me dijo que no le interesaba mi amistad y que prefería no tener mucha relación conmigo. Me quedé muerta porque en realidad no había pasado nada y por más explicaciones que yo le pedí por si había metido la pata con algo sin darme cuenta, él no me las quiso dar, limitándose a decir que no le diese tanta importancia. Ninguno de los dos comentamos nada al resto de amigos, yo al menos por mi parte, por no condicionar a los demás, amén de que sabía que si se creaba algún tipo de mal rollo, los otros dos amigos tirarían más hacia él que hacia mí.
De todos modos, he pasado el verano sin demasiados acercamientos con este chico, buaticémosle como el ambiguo, porque ambiguo es un rato o bien juega a ello. No sólo yo sino que más personas hemos llegado a pensar si es gay, pero por otro lado, no deja de ser un poco sobón con las chicas, nos echa muchos cumplidos, se acerca mucho.... no sé, un tipo de juego que a mí no me va.

Por otro lado, el motero resultó ser de lo más interesado, liante y mentiroso. Aunque a mí como hombre nunca me interesó, sí me ha molestado que me ha utilizado para conocer a más gente y, una vez que él se ha sentido arropado por un grupo, apenas se acuerda ya de mí. Yo le he presentado a varias amigas y además le introduje en el grupo de amigos con el que salía. El se acopló perfectamente y en seguida se sintió muy a gusto dentro de la pandy que hemos formado (incluido el trío tralará). Sin embargo, y a pesar de que él presume de que conoce hasta al abuelo de San Pedro, a mí no me ha presentado absolutamente a nadie.... bueno, sí, miento, sólo a un amigo que una noche salió con nosotros y al día siguiente nos acompañó a la playa, de muy buen ver por cierto, pero que por supuesto yo no tengo el teléfono ni nada parecido, además de que ya no le ha vuelto a traer para nada. Y eso la verdad pues me ha molestado, porque no he visto equilibrado toooodo el esfuerzo por mi parte por incluirlo en mis salidas e integrarlo con mi gente para que él sólo me haya presentado a una persona.
A parte de esto, con el tiempo he ido viendo varias cosas que no me han gustado. Por un lado es un tío muy mentiroso, que además no se corta un pelo en contar mentiras a otros delante mía. Por lo tanto, si miente así a otra gente por qué no lo va a hacer conmigo cuando le interese? Y además de ello, es muy liante, va con muchos dimes y diretes, exagera las cosas a más no poder, pone de vuelta y media a mucha gente, no sé son cosas que a mí no me gustan. Y de hecho, intentó meter cizaña entre otro amigo y yo, creándome a mí una situación muy incómoda con el otro chico que, afortunadamente, terminamos solucionando semanas después.

Por todo ello (y no soy la única que piensa que es así) he decidido poner cierta distancia. Si sale con nosotros en grupo no tengo problemas, pero por mi parte ya he dejado de llamarle y de incluirle en mis planes.

He empezado a leer el libro El Secreto (sólo le he echado un vistazo por encima) y creo que en realidad como tengo aún ciertas puertas abiertas es imposible que me entre nada nuevo y limpio. Por eso estas ventanas que se abrieron a principio de verano han sido de aglomerado y no de pino macizo. Lo que pasa que en verano me lo he pasado bien a base de juergas, pero cuando llegan días otoñales como el de ayer, en los que en la soledad de tu casa empiezas a reflexionar, llegas a la conclusión de que tal vez te equivocaste de nuevo, que siempre hay que dejar tiempo para conocer a las personas, sobre todo para saber qué quieren esas personas respecto a ti.
Ahora mismo no es que tenga buenos amigos pero sí un grupito medio apañao para salir de juergas y otro tipo de eventos, pero está claro que mis puertas no estaban cerradas como pensaba. Así que voy a tener que hacerme con un buen martillo y un buen puñado de clavos, porque la decisión es definitiva. No quiero que el otoño me entristezca (como siempre) ni que me eche abajo el buen ánimo que he tenido estos meses atrás, por eso SIENTO la necesidad de que esas puertas estén cerradas para siempre.
Cualquier sugerencia me vendría genial, así como el aliento y el apoyo, porque sé que lo tengo que hacer, pero ni idea de cómo hacerlo.

Gracias por estar ahí y comentarme. Besos


martes, 5 de julio de 2011

Cuando una puerta se cierra....

dice el dicho que siempre se abre una ventana. Y yo creo que es verdad. Al menos es lo que me ha pasado en estas últimas semanas.

Decidí cerrar dos puertas importantes para mí, la primera (el estresao) por fuerza mayor, ya conocéis además toda la hisotria. Y esa puerta, más que cerrada, está tapiada.

La puerta del informático la cerré al poco tiempo. Me cansé. Es lo que tiene que sólo una persona tire de la cuerda, que aunque no se rompa se afloja. Y yo entré en tal desidia y flojera que sin más, cerré la puerta sin dar portazo.

Y a continuación se abrieron mis ventanas....y han sido 4!!! Ahora mismo, aunque el post sea positivo, no estoy muy de ánimos de contar al detalle. Llevo un tiempo con ciertos problemas médicos y ayer pasé un mal día, así que estoy un poquito desanimada más fisicamente que animicamente, lo que pasa que cada achaque pues también me toca el ánimo claro.

Sólo deciros que por un lado, he conocido al motero, un chico muy majo, de mi edad, que además de contestarme a las llamadas, sms, correos etc siempre está dispuesto a quedar y hacer algún plan. Y eso que yo no manifiesto ningún tonteo ni interés sexual!! Mi interés es conocer a la persona.

Y por otro lado, he conocido a un trio muy peculiar. Son 3 chicos que normalmente salen juntos y son la bomba: divertidos, animados, activos, sanotes, marchosos, guasones... aunque cada uno con su propia personalidad. Con ninguno de los tres tengo ningún interés romántico pero me encanta salir con ellos y, de nuevo, voy a intentar tener amigos hombres. Tal vez dentro de este trío sea más fácil no?

Bueno, pues ahí ando... contenta y animada aunque hoy esté con mi achaque y hecha un asquito (también porque no he tomado café, entonces es que no soy persona). Ya os iré contando al detalle sobre las nuevas ventanas que están aportando tanto aire fresco y sano a mi vida.

pd. el estresao me ha escrito hoy. He borrado el correo directamente.

Besos a todos y gracias por leer y comentar. Muaks