Mostrando entradas con la etiqueta perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perros. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de febrero de 2016

Febrero...el miedo de los galgos



Aunque para muchos febrero es el mes del amor, para muchos otros se convierte en el mes del horror. La caza de la liebre, práctica común en zonas rurales, expone al galgo a una vida de maltrato y crueles entrenamientos. La temporada de caza acaba en febrero y el número de galgos abandonados en esta época del año se dispara. La mayoría de ellos no supera los tres años de edad.

Durante esta temporada muchos viven encerrados en zulos oscuros y estrechos y, si no salen a cazar, pasan sus días enclaustrados y totalmente descuidados. Se les entrena con técnicas horribles, como remolcarles atados a coches, camiones o motos a mucha velocidad.
No conformes con la vida miserable que se les proporciona, al final de la temporada son descartados como deshechos, en el mejor de los casos abandonados a su suerte, lo que conlleva accidentes que provocan fracturas, desnutrición, enfermedades, infecciones... Estos son los que pueden contarlo, otros muchos son ahorcados, dejados morir por inanición, tirados a pozos, cortados el cuello.. en resúmen, UN HORROR, SU HORROR.

Si a esto se le suma además la cría incontrolada en busca de los mejores corredores, el abandono posterior se multiplica.  Aunque no hay cifras oficiales pues las autoridades no tienen registrados todos los cazadores que existen (y hay mucho furtivo), alrededor de 50.000 galgos son abandonados cada año en nuestro país. Y a esa cifra, súmale el resto de perros de caza (podencos, bretones, etc) más el resto que también son abandonados cada día. En estos días se calcula que se abandonan 160 perros de caza diariamente en todo el país. Un horror.


Termina la temporada de caza dejando una estela de sangre en el campo de este país pobre y soberbio. Termina la temporada de caza y nos toca a nosotros recoger el dolor y la tristeza que buscan resguardo en todos los rincones, en todas las carreteras. Nos toca curar cuellos heridos a los que han arrancado el chip que una vez llevó un nombre que, seguramente, nunca se utilizó; patas rotas que han fallado en su cometido y que ya no sirven, cuerpos con hambre que se obligan a seguir caminando en busca de un oasis que no llega; costillas rotas por los golpes de las palizas, intentos de ahorcamiento fallidos. Almas rotas. Esa es la peor parte. La que más tarda en sanar. 

Termina la temporada de caza dejando una estela de sangre en el campo que nos toca limpiar a los que nos creemos capaces de cambiar el mundo hasta que los miramos a los ojos y vemos que es muy difícil luchar contra la ignorancia.
Termina la temporada de caza... y comienza el miedo de los inocentes que, con suerte, solo serán abandonados después de salir del infierno. 


A raíz de conocer el documental "Febrero, el miedo de los galgos" quise sumarme a la dura lucha en favor de ellos (ya la había empezado como casa de acogida de otros perros). Y lo primero que me dijeron es, "cuando tengas un primer galgo te infectarás de galguitis". Y así ha sido. Son perros especiales, seguramente por el horror que les toca vivir desde que nacen.
El documental lo podéis ver aquí (http://www.febreroeldocumental.com/inicio).



Yo como persona sólo soy un pequeño granito en esta lucha incansable. En los refugios en los que colaboro la mayoría de perros no son galgos, pero sí los he tenido acogidos en casa. No os puedo contar su historia (la mayoría de las veces no las conocemos) pero sí os los puedo mostrar como parte de mi corazón. Con ello, y como blogger, sólo pretendo sumarme a la denuncia, a la formación de conciencia, a poner mi granito de arena en beneficio de un mundo mejor... y en intentar que sean capaces de olvidar el horror de los campos de España.


Los galgos que han pasado por mi casa son:

Mi primer galgo, ARCO, macho de 3 años, cedido por el galguero. Tímido, algo asustadizo y muy noble. Aunque aún se encontraba fuerte y bien de peso, tenía la enfermedad de la filaria (gusano del corazón). Tras su tratamiento y recuperación fue felizmente adoptado en Francia.



Mi segundo galgo, REY, macho de 4 años. Rescatado después de meses vagabundeando por un pueblo de Huelva, con una lesión crónica en la mano derecha (posiblemente el motivo del descarte). Cuando le encontraron el chip se dieron cuenta que había pasado por 3 galgueros distintos.
De carácter seguro, algo independiente, muy dormilón y muy noble. Después de 10 meses rescatado, aún sigue buscando su familia definitiva. Se encuentra en Cádiz.



Mi tercer galgo, RUBIA, hembra de 8 años. Apareció vagabundeando por nuestro barrio, fue muy fácil rescatarla, se acercó a nuestros galgos y le ofrecimos agua. Así de fácil. Tenía el rabo cortado y propietario. Tuvimos que estar una semana entera rogándole para que nos la cediera y así poder hacernos responsable de ella (el ruego es la manera menos perjudicial para el animal). Aunque sólo estuvo unos días (se hizo cargo una asociación) fue estupendo tenerla, por su caracter tranquilo, apacible, sereno y bello. Se fue adoptada a Bélgica.



Mi cuarto galgo, SOMBRA, hembra de 3 años aprox. La encontraron vagando por un barrio de Sevilla, cojeando y la llevaron a mi veterinario. Las auxiliares se encargaron de ella y me pidieron ayuda. De carácter simpático, confiada, jovial, juguetona, bastante más nerviosa que los anteriores, pero cariñosa, zalamera y lista como ella sola. Tras recuperarse de otra enfermedad (virus de la erliquia) fue operada de su rotura de ligamento. Actualmente está a la espera de su adopción definitiva. Se encuentra en Sevilla.


FRESA, adoptada por una gran amiga mía hace ya 4 años. De caracter tímido, asustadiza, muy sumisa, silenciosa... Después de 4 años (ya tiene ocho) aún no ha conseguido perder el miedo y confiar plenamente en el humano.



Este es mi pequeño homenaje a todos ellos, los que he tenido de más cerca, los que han formado (y forman) parte de mi vida. Hay quienes dicen que tienen el corazón de león... mi corazón tiene forma alargada, la forma de los hijos del viento.


lunes, 28 de diciembre de 2015

Ayúdanos a ayudarles


Hace mucho tiempo que no escribo en el blog y esta es la causa por la que ando tan desaparecida. No sólo es por cuestión de tener menos tiempo sino también por el desánimo y la falta de ganas de escribir sobre temas tan superficiales y livianos como es la cosmética y el maquillaje. No digo que sea nada malo ni nada parecido, de hecho para mí es un hobby, pero hoy necesito hablaros de otro tema muy importante para mí, ya no como "Cansada de besar sapos" sino como la persona real que está detrás de ello, como Rocio.
Visito muchos canales de belleza y a veces me han preguntado si yo tengo canal, pues no, no lo tengo, considero que ya hay mucha gente que lo hace muchísimo mejor de lo que lo haría yo. Pero hoy os presento el canal de la Protectora a la que pertenezco, con la que colaboro desde hace más de un año, cuando adopté allí a mi perro.
Empecé siendo casa de acogida, labor importantísima para las protectoras, pues permite seguir rescatando otros animales que lo necesitan. Colaboro en todo lo que puedo y os puedo asegurar que SIEMPRE  se puede hacer algo, siempre hay alguna ayuda que es bienvenida. Estoy harta de escuchar eso de "es que yo no puedo", sí, tú sí puedes porque la ayuda no sólo es en forma monetaria (que tampoco es así, se puede colaborar con un teaming por sólo 1€ al mes); se puede ayudar siendo casa de acogida o adoptanto, si no puedes, difundiendo casos, si no puedes, acudiendo a los eventos, si no, donando objetos como ropa de hogar o material para los animales, o comida, si no, ofreciéndote para traslados a veterinarios, sino como transporte solidario en caso de que vayas a viajar, si no, en la organización de eventos... en fin, hay miles de cosas que se puede hacer si de verdad eres un amante de los animales.
Desde aquí sólo os pido que por favor veais el video y lo compartais, sólo os pido eso. Esta es una protectora más de las muchísimas que hay en toda España, algunas bastante pequeñas y con poquísimos recursos.
Para terminar, sólo os quiero indicar que las Protectoras son asociaciones particulares, no recibimos subvención de ningún tipo, ni ninguna ayuda pública, sólo se costea con la aportación propia y de las veces que se recauda fondo PIDIENDO, sí, como cualquier monja o miembro de la Cruz Roja, y no se me cae las manos por decirlo: pido por ellos y el dinero con lo que se cubre todo es de particulares.
Con esto NO SE GANA DINERO, más bien se pierde, por eso quiero que entendais que si encontrais un animal abandonado o en mal estado, la protectora no puede hacer el milagro, la protectora muchas veces no tiene siquiera espacio físico, tenemos que pagar al veterinario como cualquier otro (no hay veterinarios públicos como en Sanidad), tenemos que pagar a las empresas de alimentación, incluso muchas veces a personas que se ocupen de los animales.
Por eso es tan importante la labor de CONCIENCIACIÓN  y DIFUSIÓN, un pequeño gesto de muchas personas pueden cambiar la vida de muchos animalitos.

En nombre mío propio y en nombre de Protectora Doggy, gracias si has llegado hasta el final. Sólo espero que para el proximo año las cosas nos resulten más fáciles para poder seguir ayudando y que consigamos, al menos, crear más conciencia. GRACIAS

miércoles, 5 de agosto de 2015

Feliz Verano... y mi ausencia

Antes de nada, quería disculparme por todos vosotros por la larga ausencia que llevo por el mundo blogger, es algo que suele ocurrirle a mucha gente, que necesita un parón, un tiempo de desconexión. A mí eso me ha pasado en algún que otro momento, ahora no es que lo necesite sino, que por diversas circunstancias, le dedico mucho menos tiempo a todos los blogs en general. Pero lo mínimo que me parece es ofrecer una disculpa (no me gusta la gente que de repente desaparece sin más, sin saber si la tierra se lo tragó o no).
Como siempre he dicho, la idea del blog es compartir mis opiniones/vivencias/pensamientos/dudas con todo aquel que ha querido quedarse para leerlo. Y ahora no es que no quiera seguir compartiendo, de hecho he tenido en mente muchas cosas que me han ocurrido (o que simplemente he visto como espectadora), pero la falta de tiempo o el cansancio no me ha permitido encontrar el momento apropiado para escribirlo. Veo en much@s bloggers que muchas veces rellenan un post con dos o tres frases; para mí eso no tiene sentido, creo que si tienes bien poco que decir mejor dile a través de otra red social. Para mí un blog es como una pequeña revista o libro donde sentarse un momento a leer y obtener cierta información, aunque esta información sea lo que siente o piensa una persona en determinado momento.
Por todo eso, no quiero que mi pequeñajo -mi blog- se quede en el olvido. Sé que desde que empecé a escribir sobre cosmética muchos perdieron el interés en Cansada de besar sapos, pero bueno, fue el momento de mi vida en el que me entretenía más opinar y saber de cosmética que de especímenes humanos raros.
Ahora las tornas han vuelto a rodar de nuevo, y mi vida está más centrada en una vertiente animalista que me ocupa casi todo mi tiempo. Y justo este mes que hace ya un año que me dedico a ello en cuerpo y alma quería hacer un post de mi experiencia. Eso sí que no dejaré de compartirlo.

Por el momento, eso es todo lo que os puedo contar, mi vida sigue su rumbo de una forma más tranquila, sin altibajos, sin excesivas preocupaciones, con el equilibrio que siempre busqué desde que empecé este blog. Sigo interesándome por la cosmética, aunque tal vez hablo más de ello por otras redes sociales; de los especímenes raros he ido perdiendo el interés paulatinamente, y más a medida que los no humanos han ido ocupando mi corazón a patas llenas.

Espero que estéis disfrutando del infierno de verano que estamos teniendo este año (al menos por los sures) en la medida de lo posible. Desde aquí os mando un saludo y un besazo a todos, no me olvido de vosotros. Gracias a los que seguís ahí y no me habéis olvidado. Muuuuaks


martes, 10 de julio de 2012

Desde que te fuiste ya no tengo luz de luna

Llegaste cuando menos te esperaba, como dicen que sucede con las cosas buenas, pero todos me decían que no hacía bien, que como siempre me estaba metiendo en donde no me correspondía, a pesar de que tu estancia iba a ser algo provisional. Sin embargo, tú te encargaste de que todos quisiéramos que te quedaras, yo la primera, a los pocos días.

Estuviste siempre a mi lado, no distinguías si mis días eran malos o buenos, tú siempre estabas allí. Parecía que me escuchabas (no, no parecía, tú me escuchabas sin lugar a dudas), que me entendías y sabías responderme siempre a tu manera. A todos nos respondías, eso nadie lo puede negar.

Tuviste siempre tu lugar a pesar de que llegaron otros nuevos, pareciendo a veces que surgían los celos, pero jamás jamás nos diste de lado ni trataste con desprecio a los otros. En el fondo, los quería enormemente a todos.

Nunca diste un problema, un disgusto, ni una queja, sólo irradiabas buenas vibraciones, alegría, entusiasmo, ganas de vivir y alegría por estar con nosotros.

Y así pasaron 13 años y yo casi ni me di cuenta. Pasamos muchas cosas juntos. Viajes, lugares, personas, momentos... y tú siempre ahí, sin un sólo reproche, ni mala expresión ni formas, ni un solo mal momento.

Y sí, pasaron 13 años y no me di cuenta que tal vez para ti eran ya muchos, que te cansaste, que tampoco dependía de ti. Y a pesar de que tú no querías, tuviste que marchar. Y yo sólo me preguntaba por qué, por qué en este momento, por qué así y por qué aún sin poder hacer nada, todo quedaba en mi mano.

Y no, no es justo, ni para mí ni mucho menos para ti. Porque me da la sensación que casi no pude despedirte.

Sólo me queda el consuelo que sé que fuiste feliz conmigo, con nosotros, y que todos decían la suerte que tuviste de encontrarme. Yo creo que fue al contrario, que la suerte fue mía, porque desde ese momento me estabas regalando un amor absolutamente incondicional, que no todo el mundo tiene la suerte de compartir ni recibir.

Pero desde que te fuiste, ya no tengo luz de luna. Y no puedo evitar estar triste, y echarte de menos cada día, y recordar cientos de anécdotas y momentos que pasamos... y sentir que mi casa se quedó más vacía.

Ojalá me pudieras decir de alguna manera que lo hice bien, que fui la guía y el soporte que necesitaste desde que te encontré. Que mi calor y mi cariño fueron suficientes para arroparte en estos 13 años que nos regalaste a los demás. Porque después de todo este tiempo sólo puedo decir que eres y serás siempre UNICA, IRREPETIBLE e INIGUALABLE y jamás podrá haber una copia de ti. Porque contigo sólo hemos tenido momentos buenos y felices y nos diste absolutamente todo hasta el final. Porque ha sido muy fácil quererte, por eso será imposible olvidarte y llenar ese hueco. No quiero a otra, no quiero a otro, porque nunca serás sustituible. Tuvimos la suerte de encontrarte, ojalá todo el mundo pudiera decir eso. Yo sí lo puedo decir. Aunque ahora sin ti, no sea capaz de encontrar esa luz de luna.