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jueves, 3 de octubre de 2013

Esto es para ti... porque sí, porque me gusta verte feliz

Tengo que confesar que me gustan los regalos. No me defino como alguien materialista, pero sí es cierto que me encantan que me regalen (así como regalar, me encanta cuando es sin compromiso) y más cuando es algo inesperado y porque sí. Para mí, este tipo de regalos implica tres cosas: una, que se han acordado de ti o bien te tienen presente; la segunda, que tienen en consideración lo que te gusta, por lo tanto te prestan atención, se fijan, te escuchan, te observan; y la tercera y más importante, que quieren verte feliz. No es necesario que el regalo sea material, ni costoso, un regalo así es un acto del corazón.

Entregar regalos, independientemente de la ocasión, es a menudo un símbolo del amor y el aprecio que tenemos hacia la persona que lo recibe. El obsequio en sí también puede tener un cierto simbolismo que indica un vínculo especial entre el donante y el receptor y puede no ser evidente para los demás. Esto se acentúa aún más cuando estos obsequios son inesperados, sin una fecha en un calendario.

Dice la RAE que regalar es : "Dar a alguien, sin recibir nada a cambio, algo en muestra de afecto o consideración o por otro motivo".
Luego un regalo es:
Algo que se da sin esperar nada a cambio.
Una muestra de afecto o consideración.
Algo material o inmaterial.
Algo comprado o elaborado artesanalmente.
 
¿Y qué no es un regalo?
No es una obligación.
No responde a una exigencia ni a chantajes. 
No es una competición en el gasto para sobresalir ni para aparentar mayor poder adquisitivo.
No es un intercambio económico.

Muchas veces, el regalo habla de ti, de tus gustos, de tu sensibilidad, de tu creatividad, del tiempo que le has dedicado, del empeño que has puesto en acertar, de la oportunidad que brinda el mismo... Pensar en el regalo acertado implica plantearse ciertos interrogantes, pero sobre todo el ansiado "le gustará?". Sin embargo, y de lo que va hoy este post, es de que no hay regalo más agradecido que aquél que no se espera. 

Porque este tipo de presentes permite transmitir un mensaje a la otra persona sin necesidad de palabras. Regalar, según muchos sicólogos, permite mantener y reforzar lazos sociales y, de alguna manera, preserva ciertos ritos culturales. El acto de entregar algo es parte importante de la interacción humana, pues ayuda a definir relaciones y estrechar los lazos con familia y amigos. De hecho, los psicólogos señalan que a menudo es el que da, y no el que recibe, quien obtiene la mayor ganancia emocional de un regalo.

La realidad es que todos sabemos que los regalos que más ilusión despiertan son los inesperados, aquellos que no tienen fecha de vencimiento, aquellos en los que un catálogo o un cartel brillante no han tenido nada que ver. Se ofrecen porque sí, porque todos los días merecen ser celebrados. Y se hacen con el corazón, no con la cartera.

Por eso hoy me siento ilusionada, agradecida, confortable y oliendo muuuuuuuuuuuuy bien :) Y quería compartirlo con todos vosotros, que me regalais atención, consejos, dedicación y muchas risas.Gracias de corazón a todos en general. Gracias calurosas a ti en particular. Muaks!