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martes, 17 de mayo de 2011

Solteras vs. Casadas?????

Otro hecho real. Ocurrido el pasado finde.

De un tiempo para acá me estoy reencontrando con mucha gente de mi adolescencia. Y no es que haya vuelto a casa de mis padres,  pero sí he vuelto a salir con un par de amigas que ahora se han separado y han empezado a salir. Una de ellas es amiga desde mi adolescencia y además una persona muy muy sociable, con lo cual conoce a medio pueblo. Y claro, salir con ella es ir parándose cada dos por tres con gente más o menos conocida.

Este fin de semana he vuelto a estar de feria (sí, lo sé, soy una juerguista, pero tampoco es que vaya de feria en feria como el de la tómbola, ha surgido así) y ya sabéis cómo funciona esto de las ferias. Te vas acoplando en las casetas de los demás, bien por invitación o bien porque te pasas a hacer tú la visita. En fin, que cuando yo llegué mis amigas ya llevaban un rato allí y venían de una caseta de conocidos nuestros de la adolescencia.

Amiga 1: ¿Sabes quién me ha preguntado por ti?
Yo: Quién
Amiga 1: Leo. Cuando le he dicho que ahora venías para acá no se lo podía creer y quiere que vayamos a su caseta.

Leo es un chico con el que salí con 15 o así. Os podéis imaginar... todo de lo más inocente. No sé cuanto tiempo estuvimos pero calculo que, para aquellos tiempos, sería como un par de meses. Desde hace 20 años no le he vuelto a ver.

Así que las 3, después de dar un par de vueltas, nos dirigimos a la caseta de Leo. Os aseguro que, cuando lo vi, hacía mucho tiempo que no veía a nadie mirarme con luz en los ojos. Y yo que sólo me había dado tiempo a tomarme un par de cervezas, pues me corté un poco, sobre todo porque estaba con gente a la que no veía desde hacía tanto tiempo. Leo estaba igual, parecía haber hecho un pacto con el diablo!!! Y claro, esto me sorprendió enormemente, ya os he comentado en alguna ocasión que los hombres de mi edad no me suelen gustar porque suelen parecer mucho mayores, además como no soy buena calculando edades, pues siempre me fijo antes en uno más joven, porque le echo más edad.
Con esto no quiero decir que a mí me hicieran chirivitas los ojos al ver a Leo, sólo que me sorprendió verlo igual que hace 20 años!!!
Nos alegramos de vernos, nos saludamos y tal y en seguida nos ofreció algo de beber. Y cuando fue a presentarme a algunos amigos (también de la adolescencia pero que casi no nos acordábamos ellos de mí y yo de ellos) les dijo:
Leo: Rocio es mi amor platónico.

Creo que me bebí la cerveza de un buche. Joder, que eran las 6 de la tarde, hacía un calor de muerte y yo estaba lenta en reflejos, con lo cual aún no tenía salidas chisposas.

Yo: Bueno Leo, pero si tú y yo salimos.
Leo: Pero muy poco!!! Además, no me hacías caso!!!
Yo: Cómo? Si estuve contigo te haría caso no?
Leo: No, no, muy poco... además, que no hicimos na, ni un besito... nunca nos hemos dado un beso.
Yo: ¿Otra cervecita?

Y pensaréis, bueno esta chica es tonta no? Que tampoco es pa tanto. Y sí, lo sé, no es pa tanto, pero me pilló de imprevisto encontrarme con un "noviete" de mi adolescencia al que no he vuelto a ver en 20 años, que además está casado y su mujer estaba allí!!!!!

Y yo es que he cogido una mala costumbre, y es que con esto de que las relaciones hoy en día son tan desastrosas y todo el mundo rompe continuamente, pues yo voy preguntándole a todo el mundo si sigue casado. Y claro, a parte de parecer que soy un poco brusca puede parecer que manifiesto un interés especial... y para nada, ya os digo que es una costumbre que he cogido.

De esta manera, hablando con los que estaban allí, de otras personas de nuestra época, de otra amiga mía de toda la vida que no había podido venir a la feria, pues todos íbamos diciendo nuestros estados civiles. Todos ellos casados y nosotras... o solteras o separadas.
Leo seguía casado con la misma chica que empezó a salir al poco tiempo que yo. Y sinceramente, viendo los tiempos que corren me quedé sorprendida.
Me dijo que vivía fuera y que venía a la ciudad "de vez en cuando". No sé, pero me extrañó un poco teniendo en cuenta que tiene dos hijos.

Al rato de estar allí, los otros chicos nos invitaron a ir a otra caseta. Cuando llegamos mi amiga y yo nos fuimos directas al baño, tardamos un rato en salir (mujeres!!!!) y cuando volvimos Leo no estaba y los demás estaban tooodos sentados con sus respectivas mujeres en torno a un par de mesas, así como en plan familiar. Yo me quedé muy cortada porque la verdad es que no conocía a ninguna de ellas. Y en seguida mi amiga y yo nos dimos cuenta de las miradas. Yo no sé lo que esas miradas estaban lanzando (nada bueno, seguro) pero algo así entre rayos láser tipo guerra de las galaxias y cuchillos afilados. Me sentí super mal, casi que entro en un estado de agobio insoportable, menos mal que me encontré a otra amiga por allí y me pasé un rato charlando con ella. Cuando ella se fue, nosotras aprovechamos y nos fuimos también.
Volvimos a la caseta de Leo y él estaba allí. En seguida vino hacia nosotras preguntándonos que dónde nos habíamos metido, que se volvió porque no nos vio. Y ya no se despegó de nosotras (o de mi???) en todo el rato.
Yo, aunque a medida que iba bebiendo cerveza me reía más y tal, llegó también un momento en que empecé a sentirme algo incómoda, porque no me parecía normal que su mujer estuviera por allí y estuviera todo el rato con nosotras (yo no sé si su mujer me recordaba, la verdad). Tal vez es que me haya vuelto neurótica o sea una celosa un poco chungui, pero imagino la situación al revés (mi novio pasando de mí y todo el rato con dos tías) y me hubiera puesto de los nervios. Y lo digo porque, como me ha pasado, lo he pasado mal.

Y es que Leo, cuando conseguía que los dos hablásemos solos, se dedicó a hacerme "confesiones". Y ya os digo que la situación no me pareció tan surrealista porque ya me hacían efecto las cervecitas, pero sí sentí que se me estaba abriendo la posibilidad de meterme en terreno movedizo. Y empecé a sentirme mal, sobre todo cuando su mujer se dedicó a pasearse por allí y empezar a echar miradas como puñales. Y la entiendo la verdad.

Cuando volvía a casa me planteé dos cosas:
Por un lado, que cabía la posibilidad de que, si yo hubiera tonteado, o si me dedicara ahora a contactar a Leo, podría pasar algo. Y me entró un desasosiego atroz. No me parece bien, por mucha libertad que yo tenga y que no tenga que dar cuentas a nadie, no está bien. Una cosa es una charla, un rato entre amigos, y otra meterse en un matrimonio. Nunca querré ser la causante directa de eso, no no no. No hay necesidad. Si a ellos les va bien o mal, si son felices o no, no es mi problema. Este chico hace 20 años que desapareció de mi entorno y, aunque me haya alegrado de verlo y por muy bien que me caiga, no voy a ser yo la que me meta en su vida actual.

Por otra parte, pensé en que si las solteras estamos enfrentadas con las casadas, o más bien, si nos ven como  rivales. No sé por qué pero de un tiempo para acá, siento que cuando mis amigas las treintañeras y yo salimos, muchas mujeres nos miran con mala cara. Es que se supone que las de mi edad vamos pidiendo guerra? Es que queremos un marido a toda costa? Es que por tener más de 30 años llevamos colgada la etiqueta de putón verbenero, mefollotodoloquepillo? Tan mal visto está que nos juntemos, salgamos y lo pasemos bien? Estamos estigmatizadas las solteras de mi edad que seguimos solteras?


Ya no sé que pensar.... gracias por leerme. Besos