Mostrando entradas con la etiqueta verano 2007. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano 2007. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de junio de 2011

Aquel verano del 2007

Os voy a hablar de un chico del que sólo conoce la historia dos personas en todo el mundo (bueno, de mi mundo, que no sé si él lo contó alguna vez).

Es un chico que conocí en el trabajo y, cuando me separé, fue el primero que me hizo tilín y el primero con el que me enrollé. Para mí fue todo un descubrimiento y una liberación y ese fue mi verdadero inicio del remontar desde el agujero en el que me había enterrado mi anterior relación. El saber no sólo que te puedes fijar en alguien y te puede gustar, sino que puedes tener contacto físico con esa persona, me hizo darme cuenta de que seguía viva, que mi vida no se había terminado tras mi ruptura. Y sí, ahora desda la distancia y desde fuera a lo mejor se ve algo exagerado, pero os puedo jurar que yo estuve taaaaan taaaaaaaan ciegamente enamorada de mi ex que pensaba que nunca iba a ser capaz de enrollarme con nadie más.

De este modo, F fue mi liberación.... inicial. Y digo esto porque la cosa se quedó ahí. También supuso mi primer choque de bruces contra la realidad de la jungla de los singles. Quiero decir, que mostró mucho interés en mí hasta que se acostó conmigo. A partir de ahí, se acabó el querer quedar conmigo y tal. Al principo yo le llamaba (inocente de mí) para proponerle cosas, con la intención de quedar sin más, pero siempre recibía largas y excusas. Y claro, para mí no fue nada fácil, porque lo veía todos los días en el trabajo. Hasta que ya un día se me encendió la lucecita y le hablé claramente. Le dije que si no tenía la intención de quedar conmigo nunca más o bien era verdad todas las veces que me había dado una excusa, y me confirmó lo primero. Me dolió sí, no lo entendí, pero preferí que no me hiciera perder más mi tiempo.
Afortunadamente es un chico que viene para sustituir, así que sólo le veo por aquí dos veces al año. El tiempo que quedaba de su contrato el año que nos enrollamos por suerte era poco y la siguiente vez que vino mi actitud ya era mucho más fría con él.

Aún así, él siempre se ha mantenido cariñoso, amable y accesible conmigo. Es curioso que las dos veces al año que viene (tanto al inicio del contrato como a la finalización) siempre viene a mi sala tanto para saludarme como para despedirse... siempre siempre siempre, sin ninguna excepción en todos estos años.
Y me resulta curioso y algo chocante, la verdad, que se comporte así conmigo cuando en su momento no quiso saber nada de mí más allá del trabajo (pero después de haberse acostado conmigo, claro). Eso sí, siempre es él el que viene a verme cada año, yo no lo hago jamás.
De todos modos, es alguien a quien le tengo cariño, para nada le guardo ningún mal rollo ni nada parecido. Imagino porque fue la primera persona que me hizo ver (aunque él nunca lo ha sabido claro) que mi ex no era la última cocacola del desierto. Incluso a estas alturas, creo que podríamos ser "amigos" (de colegas eh), lo que pasa es que la relación no sale del trabajo y tampoco voy a buscar yo esa amistad.
Hoy se ha incorporado de nuevo y ya ha venido a saludarme y a estar tan encantador como siempre... en fin.

Tenía pensado para hoy otro post, pero la entrada de F me ha hecho querer compartir esta experiencia con vosotros. En breve tendréis post sobre un nuevo proyecto de "amigo".

Y gracias a todos por los ánimos de estos días, estoy muuuucho mejor (por no decir bien, que hay otras cosillas que me tienen un poco enbajonada, pero bueno). El post negro lo dejaré ahí, más que nada por vuestros comentarios, pero quiero que sepais que tengo claro clarísimo que ya es algo pasado, una página más de mi vida y deseo tener la suerte de que no quiera contactar más conmigo, que ojalá se entierre solo. Yo por mí, ya lo he enterrado.

Muchos besos!!!!!