domingo, 13 de febrero de 2011

Nostalgia

No sé si es por la llegada del día de los enamorados, con tanto bombardeo por todos los medios, o bien porque es parte del proceso vital, pero de un tiempito a esta parte me acuerdo mucho de mi ex.
A mi ex lo dejé hace ya casi 4 años, más por cuestiones de supervivencia que porque me faltara amor (aunque eso es un tema del que no quiero hablar ahora), y desde entonces no he vuelto a tener ninguna relación más o menos estable con ningún sapo.
Mi primera etapa, debido al dolor, la amargura, el desengaño, la decepción y el desgarro, fue quererme morir en vida. Después pasé al odio y poco a poco, ese odio se fue difuminando, casi sin darme cuenta, pasando a la indiferencia.
Un antiguo amigo me decía siempre que del desamor te has curado cuando esa persona te provoca la más absoluta indiferencia, porque mientras haya odio hay sentimientos.
Sin embargo, de un tiempo para acá, he empezado a tener presente al más sapo de todos los sapos. He vuelto a recordar el motivo por el que me enamoré (o más bien los motivos), a echar en falta esa persona que me conquistó, aunque luego resultase todo fachada cual perfecto galán de telenovela. Aunque me enamorase de alguien que no existiese, en mi realidad viví ese tipo de amor, de conquista y de entrega... cosa que no me ha vuelto a pasar.
No pretendo hacer un post triste (a pesar del título) porque realmente, después de casi cuatro años, no escribo desde el dolor, sino desde la perspectiva y la madurez. Simplemente es que me he dado cuenta que pasado un tiempo prudencial (ya que cuatro años lo considero tiempo suficiente para haber conocido mucha gente, salir, entrar, relacionarme, analizar, experimentar, etc) para poder haber vivido todo eso de nuevo. Pero no. Un más absoluto y mayúsculo no. Y ya que nos machacan tanto con San Valentín, he querido dedicar mi propia entrada al tema del amor, desde mi particular perspectiva y realidad claro.
Realmente hace 4 años que a nadie se le ha volcado el corazón por mí, nadie ha salido presto y veloz por simplemente encontrarme, nadie me ha hecho un regalo de corazón, ni ha querido dormir conmigo sólo por contemplarme.
Nadie ha tenido más ilusión que yo por mi propio cumpleaños, comiéndose la cabeza con el regalo que me pudiera hacer más ilusión. Nadie me ha contado de su necesidad de que yo estuviera a su lado, como si se tratara de un soplo vital.
Nadie ha querido contemplar ni un cielo de estrellas ni una puesta de sol ni un amanecer, ni ha querido entrarme en brazos en casa.

En fin, que por todas estas cosas, y muchas más, me acuerdo ultimamente de mi ex, porque toda esa suma de detalles hacía que yo sintiera a mi pareja, a mi costilla y compañero. Y no es que esté apagada, ni desanimada ni triste, simplemente es cierta nostalgia de la buena, el poder decir "yo viví todo eso", el comprobar que esos sentimientos y actitudes existen en mucha gente, que no nos hemos robotizado.

Un año más, San Valentín tiene para mí color verde, por la charca inmensa de anfibios que tengo que seguir cruzando semana tras semana.
Para todas las que lo vivís de color rojo, disfrutadlo al máximo... de corazón.

3 comentarios:

  1. Yo hace 10 años que terminé con mi primer amor, y puedo decir que como ese no hay mas. Ahora tengo pareja, con la que llevo casi 6 años, y estoy feliz. Pero es un amor muy distinto, quizás mas sano pero menos loco. Así que no esperes encontrar algo igual porque no se repiten dos amores.
    Te deseo suerte guapa :).

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  2. No, no es que espere encontrar algo igual, es más, no lo quiero, pq ahora pienso en el amor desde un plano más calmado, más maduro, más de compañeros, nada de eso de morirse por el otro.
    Lo que pasa es que llevo 3 años y medio de desastre en desastre, no sé qué les pasa a los hombres.. a veces me desanimo por ello, otras me rio.. de ahí surgió tb el blog.
    Gracias por comentar guapa

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  3. Hola Rocío , me han angustiado un poco tus sentimientos :(
    Es una pena que las personas sean tan egoistas y no quieran compartir su vida con alguien maravilloso si para ello tienen que renunciar a algo. No desanimes, que gente buena y maja la hay por todos lados, sólo hay que tener un poquito de suerte para dar con ella. Seguro que cuando menos lo esperes, encuentras ese compañero que te hace sentir completa y con quien desearías sentarte en el sofá a disfrutar de su compañía viendo una serie para el resto de tu vida, teniendo esa sensación de libertad, respaldo y felicidad que tanto necesitamos los humanos.
    Sólo hace falta que los hombres se centren y se quiten esa tontería que tienen encima.
    Un besín!

    PD: te he contestado el tema de las botas en la tienda ;)

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