Porque nos engañaron desde pequeñas... hoy en día todo lo que nos encontramos resultan ser de esta familia de anfibios
lunes, 13 de mayo de 2013
Felicidad
Parece mentira que haya tardado casi 40 años en darme cuenta de esta simple frase. Y sí, no es sólo que es bien cierta sino que me he pasado la vida "construyendo" y esperando la tan ansiada Gran Felicidad. Y no digo que a veces no la haya tenido pero, ¿cuánto ha durado? Esa Felicidad con mayúsculas que luego es tan fácilmente arrebatada. El término felicidad es bastante complicado de definir, evidentemente entra el matiz personal desde el primer momento. Pero al menos yo he llegado a la conclusión que, en definitiva, se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, definida por esa esa capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestra vida.
Como dijo mi admirado Walter Riso, "la felicidad no es el fin, sino el medio, el camino". Y creo que estoy aprendiendo a asfaltar y recorrer este camino.
Llevo ya un tiempito tomando nota de momentos, hechos y anécdotas felices que me alimentan enormemente el alma, y que me hacen despertar cada día con una sonrisa.
- Cada vez que veo una nota y una foto de una suscripción que tengo en facebook donde salvan a cualquier animalito salvaje, o adoptan a una mascota o veo lo positivo que es para algunas personas la convivencia con un animal.
- Cuando paso la noche "de cucharita".
- Conversaciones con mis sobrinas del tipo:
"Tita, te quiero mucho"
"Yo también cariño. Me lo vas a decir todos los días? Te acordarás?"
"No lo sé, tita"
"Te lo pongo en un whatsap?"
"Vale"
- Cuando como algo que está riquiiiiiisimo
- Haber conocido en persona a Walter Riso (ídolo!)
- Cuando me miran con brillo en los ojos
- Cada vez que me hacen sonreir
- Un día de playa con buen tiempo y mejor compañía
- Las cervecitas por mi tierra
- Ver sonreir a mi gente y sentirse satisfechos
- Las alegrías de otros aunque no les conozca personalmente (esto va por ustedes, bloggeros)
En fin, si lo pienso bien, son muchísimas, seguro que hay alguna cada día, si no varias. Así que ¿por qué tener que estar siempre en estado ansioso esperando que llegue "el no sé qué"? Pues no, no lo espero, respiro profundo con cada una de estas cosas y me acuesto recordando algo bueno de cada día. No es una receta, no es una lección de moralidad, ni siquiera se trata de una inyección de positivismo para los demás. Simplemente es COMPARTIR, de la manera que a veces me resulta más fácil -por escrito- y con algunas personas a las que aprecio a pesar de tener una relación virtual (porque a vosotros no os puedo abrazar ni besar).
No voy a terminar diciendo que soy feliz, porque me parece un estado absolutamente "novelesco", amén de que no soy nadie para ser capaz de definir esto, pero sí estoy consiguiendo apreciar estas pequeñas cosas que normalmente tenemos delante de nuestras narices y nos empeñamos en tapar con nuestras ceguera y obcecación. Como decía la canción "las cosas más pequeñitas", es lo que hay que disfrutar y, aunque pasen, seguro que luego podremos encontrar nuevas cosas pequeñitas en nuestro día a día.
Un besote
pd. perdonad mi ausencia, pero a parte de la poca inspiración, no he encontrado los momentos donde haya podido salirme un texto del tirón, que ya sabéis que es la forma en la que suelo escribir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Me alegra una entrada tuya,aunque sea pequeñita, y hablando de ser feliz con las pequeñas cosas. Un día de estos quizás te decidas a acompañarnos mucha más... mientras seguimos esperando... y echándote de menos!
ResponderEliminarUn beso, Rocío
¿Es una declaración de intenciones o una realidad constatada en primera persona?
ResponderEliminarEn ambos casos, te felicito ;)
Vuelve pronto, se te extraña :(
Besos!
Chicas, como habréis visto, es que le dí a publicar antes de tiempo jajaja Aún así, gracias por comentarme aunque hubiese parecido tan breve. Muaks
ResponderEliminarUpssss, es verdad XDDDDDDDDDDD.
ResponderEliminarLo dicho, ENHORABUENA. No es fácil, la mayoría de las veces, darnos cuenta (pero de verdad, con pleno convencimiento) de verdades tan apabullantes y reveladoras aparentemente tan "sencillas".
Muaks!
(Antes de nada tengo que decirte que me alegra un montón leer que no soy la única a la que le cuesta MUCHO MENOS expresarse por escrito... ¡ay!)
ResponderEliminarAhora ya sí. Yo siempre he creído que la felicidad es un estado pasajero. Igual que la tristeza e igual que muchos otros estados de ánimo. Es "me siento feliz" más que "mi vida es pura felicidad". Está claro que eso jamás podrá ser, ni siquiera en la vida de Brad Pitt (quizás aun menos y todo que en la nuestra...). La cuestión es, como tú dices, fijarse en lo pequeño. Me has sacado una sonrisa con lo que te dice tu sobrina, así que imagino la que debe sacarte a ti y estoy convencida de que ese momento es pura felicidad la que se SIENTE.
Espero no tardar tanto en volver a leerte por aquí!! Besosss
jajajaajja ¡Es que somos unas adelantadas! Bueno, vale, en realidad tu entrada no era tan pequeñitaaaaa, pero si que tenía que ver con aprender a vivir los momentos sin esperar siempre "algo más" que nunca llega.
ResponderEliminarBesos igualmente!
"¿Qué hace falta para ser feliz?
ResponderEliminarUn poco de cielo azul encima de nuestras cabezas, un vientecillo tibio, la paz del espíritu."
André Maurois (1885 - 1967)
Cierto!!!
ResponderEliminarEsas pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena.
Un abrazo!!!
Me alegra esta entrada tan positiva.
ResponderEliminarHace ya... 2 años (como pasa el tiempo!) mientras pasaba una maña racha, empecé a valorar mucho mas aquellas pequeñas (o no tan pequeñas) cosas que me hacian sonreir!
Escribía en mi blog las sonrisas de la semana todos los domingos y me hacia sentir mucho mejor (olvidando lo malo).
No se, al leer tu entradame ha recordado a esa etapa de mi vida. Un beso!
La felicidad está elaborada a base de pequeños trozos de lo cotidiano que para nosotros se convierte en extraordinario.
ResponderEliminarBesos
Hace años que me aplico, o al menos lo intento, esa máxima.
ResponderEliminarBienvenida a tu casa.
;)
Hola preciosa, pues sí vaya siempre son pequeños momentos que hay que saber apreciar^^ además piensa que si todo siempre fuera felicidad no podrías apreciarlo, para ver las cosas buenas también hay que tener malos momentos... y realmente apreciamos la felicidad cuando hemos pasado por malos momentos, yo durante muchos años lo he pasado fatal pero siempre había pequeñas cosas que me han hecho seguir luchando y hoy por hoy estoy bastante feliz aunque también pase por algún mal momento, he pasado por cosas mucho peores :)
ResponderEliminarbesitoos!
Tienes mucha razón, la felicidad está compuesta de pequeños momentos, de tu lista comparto el primero jeje.. besitos
ResponderEliminarAh... ¿y qué es en realidad eso que llamamos felicidad?
ResponderEliminar(http://superehore.blogspot.com.es/2012/07/ojos-que-no-ven.html)
me ha gustado mucho tu post, hay que vivir cada pequeña cosa
ResponderEliminarhttp://losviajesysibaritismosdeauroraboreal.blogspot.com.es/