viernes, 14 de enero de 2011

Sapas (septiembre 2010)

Hace poco tiempo me hice una pregunta a mí misma: existen también las sapas? Mira que nunca me había dado por pensarlo!!!!!
Como no tengo ningún amigo gay ni en realidad un amigo masculino en todo el amplio término que indica la palabra amigo, mis últimas conversaciones con hombres a cerca de las mujeres han sido bastante superficiales, la verdad. Quiero decir con esto que no hemos profundizado y filosofado demasiado en la materia, sino que han sido opiniones más generalizadas tal vez por la falta de conocimiento profundo de la otra persona que haya sido mi interlocutor.
De esta manera, aunque algunos chicos me han afirmado que si nosotras encontramos sapos a ellos no dejan de aparecérseles brujas, el término "sapas" lo tenía totalmente descartado de mi entorno, ya que -por mi inclinación sexual- yo a las mujeres no pretendo besarlas ni tener acercamiento intimo con ellas.
Sin embargo, no sé si habrá sido por el calor que a veces derrite el ánimo, la dulzura o bien esa pintura y esa facha que muchas personas llevan encima para ocultar lo que en realidad hay debajo, pues este verano sí he descubierto que también existen las sapas. Creia que mi condición de heterosexual me podría librar de "bichitos" verdes y marrones de sexo femenino, pero en definitiva, están en este planeta, conviven con nosotros, muchas veces llevan coronitas de princesas o incluso reinas que quedan tan monas, brillan tanto, que consiguen deslumbrar incluso a aquellas que no pretendemos besarlas. Y en definitiva, la sapa termina volviendo a su charca, que lo mismo es más entretenida y está más poblada que tu propia piscina mantenida durante todo el año con cloro...peeeeeeero, una charca no deja de ser eso, acumulación de agua con cierta suciedad, turbiedad y falta de claridad. Tal vez sapas y sapos se encuentren en ese lugar perfecto y lo pasen bien. Yo desde luego, sin neopreno y gafas de bucear, no me meto en la charca ;) 
 

2 comentarios:

  1. Efectivamente, existen sapas. Hace años le presenté a un buen amigo a una amiga mía, que parecía una santa. Y luego era más que sapa, era una boa constrictor y casi acaba asfixiando a mi amigo, quien no era capaz de romper. Y yo con una sensación de culpa total, pese a haberles presentado por bien y haber quedado yo descolgada de las salidas nocturnos por ellos.

    Y en el ambiente gay también hay tíos que decepcionan a otros tíos, aunque en general, como suelen tomarse las relaciones de manera más "carpe diem" no se comen tanto el tarro como nosotras. hablo en general, que siempre hay casos aparte.

    Me voy a momir, que ya desvarío je je

    ResponderEliminar
  2. Uyyy claro que hay sapas y muuuchas, la sapilidad no distingue de sexos !

    ResponderEliminar