Mostrando entradas con la etiqueta estresao. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estresao. Mostrar todas las entradas

jueves, 13 de septiembre de 2012

Los fantasmas del pasado

Hola niña sé que fliparás porque te escriba, pero hace que no sé de ti, y querría verte y/o  saber de ti es posible? un beso
.....(mi respuesta concisa... sí que flipo)
No sé, echaba de menos saber de ti, cómo estás?
..... (mi respuesta es que estoy de p.m)
Genial, interpreto que tienes trabajo
Nada, te escribo porque tengo buen recuerdo de ti, y tengo presentes las cosas bonitas, y me molaría verte o saludarte algún día
Solo eso
Un besillo
Siempre pensé que la ventaja de tener un cementerio es que los sapos se quedan allí y no salen. Por otro lado, siempre he estado convencida de que si estos sapos enterrados hablasen alguna vez, lo harían de este modo. Sin lugar a dudas, estoy convencida de que todos ellos tienen un genial recuerdo de mi, cómo no, si al concurso de la más tonta, la más entregada y con más aguante no me gana nadie.
Hace mucho que enterré este sapo, por razones obvias (lo podéis leer aquí). Fue alguien muy importante en mi vida, la relación más larga desde que entré en el mundo single, pero a la vez la más tormentosa. Desde entonces tengo claro que nunca jamás pasaré por una relación de ese tipo.
Aún así, me plantee si querría verle o no. Por un lado, contemplé la posibilidad de que me dijera a mi cara (año y medio después) que lo hizo mal, que se equivocó, algún tipo de disculpa. Pero por otro lado, pienso que tengo que ser consecuente con mis principios, y si entierro a los sapos es para no volver a saber nada de ellos. En realidad, lo que esta persona piense o sienta me es ya indiferente, el daño que me hizo en su día está superado, a estas alturas no me va a afectar, pero no deja de sorprenderme que haya gente que echas de tu vida (vuelvo a decir, por razones obvias) y pretendan volver sin más, en principio sólo porque quieren saber de ti.
A esta persona, en principio, sólo  me sale dejarle esta dedicatoria
Vosotros que habéis seguido esta historia, qué me aconsejáis? Escucharíais su discurso?
Gracias a todos por estar ahí.
pd. perdonad la edición del post, pero no hay manera, blogger hace hoy lo que la da la gana


martes, 5 de abril de 2011

El amigo

Después de muchos intentos, desisto de la idea de buscar tener un AMIGO. Y lo pongo con mayúsculas porque hablo de amigo en el mismo sentido que me puedo referir a una amiga, sin tener que distinguir el sexo.
Colegas, o coleguitas, o amiguito es distinto, de esos hubo, haylos y habrá, pero como un día (creo que fue MOLI) me pidió que escribiera sobre la amistad, pues allá voy.
He tenido pocos amigos hombres (quitando a mis parejas, que sí fueron también mis amigos) y tampoco es cuestión de repasar toda la gente que ha ido pasando por mi vida. Así que me voy a remitir a los últimos que yo consideré amigos.

Del folla-amigo ya os hablé en un post. Labramos una buena amistad en su momento, pero claro, había sexo de por medio, y no sólo eso, sino que vivía en mi casa!!! Con lo cual nuestro día a día era como el de una pareja (también tengo que decir en su favor que con esa relación tuve todo lo bueno de una pareja y sin embargo ninguno de los inconvenientes.. "qué suertuda" me diréis, bueno sí, pero claro, lo bueno dura poco).
Cual fue el fallo? Que cuando se fue de mi casa y volvió a su ciudad la amistad se fue enfriando, hasta que se congeló. Y si hubo proceso de congelación progresivo fue porque yo estaba ahí tirando del carro, si no, se hubiera ido a la mierda del tirón. Hoy en día no lo considero ya mi amigo, porque una persona que no te contacta prácticamente nunca (teniendo los medios: móvil, fijo, email, msn, facebook, etc) por dejadez, no creo que tenga mucho interés en una amistad. Y aunque lo tuviese, estoy cansada de tirar del carro en la mayoría de las relaciones con las que me encuentro. La última vez que hablé con él me dijo que él me consideraba una gran amiga... yo me quedé callada.

Con el estresao (aquí  y aquí) empezamos siendo amigos (también os hablé ya de él). Nos contábamos nuestras penas, nos reíamos un montón, hablábamos a diario, nos sentíamos atendidos y queridos el uno por el otro, por lo que nos fuimos haciendo "íntimos". Y claro, intimamos tanto que terminamos en la cama. Afortunadamente no fue una relación sólo sexual, aunque yo creo que este caso se adapta mejor al concepto de folla-amigo que el otro. Porque no vivíamos juntos y sí que éramos muy amigos. Pero a parte del sexo, empezaron a mezclarse sentimientos. Por su parte no los tuve nunca claro porque me volvía loca, pero yo sí que me llegué a plantear una relación más formal. Nunca pudo ser.
La amistad se fue degradando, descomponiéndose y echándose a perder a base de peleas, enfrentamientos y malos modos. Yo reconozco que tengo mi carácter y que soy muy de echar broncas, pero por otro lado, soy una persona muy fácil de conocer porque se me ve venir, con lo cual, quien me conoce me baja pronto ese ímpetu. Pero el estresao me ponía a mil, me hacía sentir cada vez peor, me daba donde más dolía y empezó a hacerme muchas de las cosas que ya viví con mi ex y por las que caí en ese mal de amor tan negro que sufrí. Por lo tanto, llegué a la conclusión de que ni me quería ni era mi amigo. Un amigo no te daña un día sí y otro también. Ni te abandona cuando lo necesitas, ni te busca sólo para su conveniencia. De hecho, la última frase que le permití decirme fue "que yo era de lo peor que se puede conocer". Qué gran amigo no?  De nuevo, intento fallido.

Pato sí fue un amigo con mayúsculas. Nunca tuvimos un lío ni nada y, a pesar de que alguna gente me decía que él quería algo conmigo, yo nunca lo tuve nada claro. Quiero decir, que nunca sentí que él sintiera nada por mí, es más, no era su tipo para nada. Y a mí, me hubiera encantado que él me hubiese gustado, pero es que no me ponía en absoluto. Lo veía más como un hermano mayor, porque además era del tipo abuelete (nada marchoso, de andares pausados, quejoso, etc).
Nunca entendí cómo llegamos a ser tan buenos amigos, porque la verdad teníamos muy pocas cosas en común. Nuestra amistad se labró a raíz de nuestras propias rupturas sentimentales, más o menos los dos a la vez y ambos llevándolo realmente mal. Y ese mal en común se convirtió en el motivo de acercamiento. Nuestra mayor conversación fue el dolor del desamor, nuestros ex, los sentimientos, el mal de amores, prácticamente todo giraba en torno a eso. Con el tiempo, ya nos empezamos a contar nuestras aventurillas y las citas que íbamos teniendo con la gente que conocíamos por ahí (muchos a través de internet). Y nos lo contábamos al detalle, dando prácticamente partes de las citas que íbamos teniendo, yo aconsejándole cómo tenía que ir vestido a tal o cual cita, enseñándonos fotos de los distintos "churris". En fin, con la confianza absoluta que te ofrece una amistad.
La diferencia entre él y yo estaba en que yo siempre intentaba animarle con la chica de turno y sin embargo él, me tiraba por tierra al que fuera. Como a mí casi todos los encuentros me salieron mal (me gustaron unos cuantos que pasaron de mí, entre ellos el cazador, con el que me enganché y lo pasé bastante mal), Pato se dedicaba a resaltar las pocas vistas que tenía, pareciéndole mentira con lo buena consejera que yo era. En definitiva, me hacía sentir la más tonta de las tontas....

to be continued

domingo, 20 de febrero de 2011

El sentimiento de gilipollas

Como os conté la última vez, pretendía darle carpetazo al estresao. Lo he intentado tantas veces que no sé ni cómo me lo sigo creyendo yo misma. Pero este fin de semana creo que ha colmado ya mi paciencia. Porque me hace sentir como una aunténtica gilipollas. Es que no sé qué coño me atrae de este tio!!! Es un estresao, va siempre a mil, sólo me cuenta sus penas e historias inverosímiles, no salimos casi a ningún sitio y su dinero obviamente se lo gasta en él!!! Pero nada, yo erre que erre lo sigo intentando.

Este fin de semana él lo tenía libre y le pedí que lo pasáramos juntos. Como siempre, a mitad de semana me dijo lo agobiado que estaba porque en su empresa estaban exigiendo que trabajasen también los fines de semana, por marrones varios que no vienen al cuento. Yo salí el viernes con mis amigas y no hice más planes, pero le pedí que me confirmara si el sábado o el domingo nos veríamos, para saber yo si buscarme planes o no. Me dice que cuente con él para el sábado, pero hasta las 9:30 de la noche no da señales de vida (tampoco es que me importara mucho porque yo estaba super apalancada en casa). En definitiva, que viene a mi casa a las mil, cena él (yo no, porque a esas horas yo ya no tenía ganas), me cuenta sus penas y sus marrones laborales y a dormir. Al día siguiente se levanta para volver a trabajar y se va. Ni idea de si nos ibamos a ver por la tarde o qué.

Así que a lo largo de la mañana, mientras yo marujeaba por la casa, nos íbamos mandando correitos (algo muy habitual en nosotros) y de repente en un correo me dice que le "estoy tocando los huevos", que "no va a permitir más que le hable así porque está harto de mi maltrato sicológico hacia él y que no le ayudo en nada".
Os podeis imaginar mi cara???? Petrificada me quedé vaya... si lo único que le dije es que me había quedado con el cuerpo cortado por la mañana porque tenía ganas de sexo y no hicimos na!!!! Coño, se debería sentir halagado no? Además, que lo dije con un tono guasón e insinuando que me debía una....

En fin, que se me han quitado las ganas de todo. Hasta de discutir. Siempre he pensado que este tio me oculta un montón de cosas, pero de lo que estoy casi segura es de que cuando tiene planes, o no le interesa verme por lo que sea, me monta un pollo tremendo, se hace el ofendido y desaparece. No me parece normal. Y como han sido ya tantas veces, hoy ni siquiera me ha salido la lagrimita.
Me siento gilipollas por haberle dado tanto margen, por haber tirado del carro sabiendo que no íbamos a ningún lado así, por haberle dedicado tanto tiempo, haberme "comido" sus marrones, haberle abierto las puertas de mi casa (y de mi cama) para que ahora, a gritos (aunque sea por escrito) me diga que lo maltrato sicológicamente y que no le ayudo. Es muy fuerte decir eso cuando yo realmente sí he sufrido maltrato sicológico, y nunca se lo haría a nadie, y menos a alguien que quiero o aprecio.
Así que aquí me siento extraña, desilusionada al máximo, fría, escuchando a Medeleine Peyroux y con una cerveza mientras escribo...porque esta historia ya no sé si es para echarse a dormir o brindar por un final definitivo.



jueves, 3 de febrero de 2011

Mis actuales sapos

Como dije en el post de presentación, la intención de este blog era, principalmente, contar anécdotas, aventuras y pensamientos varios acerca de los hombres que voy conociendo. Durante 3 años he tenido muchos encuentros y ya he perdido la cuenta de a cuánta gente he conocido, en la mayoría de los casos, sin ninguna finalidad determinada.

Sin embargo, hace mucho tiempo que estoy dedicada en exclusiva a dos sapitos.
Si entre los dos pudiera hacer un mejunge especial me saldría el hombre perfecto.

Del estresao me gusta que es un tio seguro, cariñoso, abierto, dinámico, independiente, con su propia casa, coche y vida. Del informático me gusta que es un tio tranquilo, muy sano, trabajador y me encanta su físico. Con ninguno de los dos tengo una relación digamos de pareja.
El informático nunca quiso, para él o tienes novia o no tienes (es un poco simple para esas cosas, no ve los matices), con lo cual yo ya hace tiempo que le dejé de preguntar en qué punto estábamos. Ahora soy yo la que me estoy empezando a cansar del rollo que tenemos, porque en realidad ni somos amigos ni somos buenos amantes (a mí al menos no me convence, para ser sincera). Con él tuve muchas esperanzas desde el principio, porque ha sido de los pocos chicos que he conocido fuera del mundo de internet. Tenía referencias suyas, conocíamos a gente en común la cual me hablaba siempre muy bien de él, así que lo vi un tio de fiar. Fisicamente me atrajo siempre mucho, pero como pensaba que tenía novia nunca hice por un acercamiento. Hasta un final de un verano, cuando todo el mundo estaba de vacaciones y yo ya había vuelto al trabajo y el aburrimiento me estaba matando. Le propuse quedar (de buen rollo, sin intenciones carnales) y ahí empezó todo. Lo malo de todo esto es que la historia sigue igual. Despues de casi año y medio estamos en el mismo punto y a mí eso ya no me convence. De hecho hace 3 semanas que no sé de él y ya ni me agobio, ni me da por llamarlo yo ni na de na.

Con el estresao empezamos siendo amigos. Me lo pasaba genial. Hablábamos hasta por los codos, todo los días, le contaba mis cosas, me escuchaba, me ayudaba, nos reíamos tanto... y claro, de ahí al huerto pues no hubo tanto. Y desde que entramos en el huerto practicamente las risas se cambiaron por discusiones, disconformidades, malos rollos y estreses varios. Ahora no nos entendemos para nada!!!! Cuando estamos de buenas parece que se para el mundo y todo va genial, lo malo es que eso dura un día o dos. Cuando estamos de malas me recuerda a mi anterior novio y tengo claro que no voy a pasar por eso de nuevo.
Con el estresao sí que me planteé una relación, pero ha sido imposible. Su vida es un estrés continuo y creo que me ha llegado a arrastrar a mí. Lo que me da más pena es que todo el punto de complicidad, buen rollo y risas del principio lo hemos perdido. No somos pareja pero me estresa pensar que pueda conocer a otra chica. Y él por su parte, se molesta cuando digo que no somos pareja, quién le entiende!!! Como dice el refrán "ni come, ni deja comer".

El resumen de todo esto es que ya hace unos meses que no soy del todo feliz con estas historias, me ha entrado mucha desidia mezclada con decepción y cada vez que pienso que ha pasado un año más, que soy un año mayor, seguramente más rara y más exigente, me desanimo pensando que sólo quedan charcas con sapos.

Así que para romper un poco con todo esto he decidido tener una cita!!!! Es este domingo, no sé qué va a pasar porque se trata de un chico que me impone un poco porque lo veo demasiado profundo jajajaja. En fin, ya os contaré... si queréis claro.

Gracias por leerme.

*nota aclaratoria: para preservar mi intimidad (como dicen en la tele) a todos estos chicos los nombraré por una profesión o bien por el apodo con el que bautizo a más de uno ;)
Edito para decir que acabo de recibir una llamada del informático. No hemos hablado mucho y tampoco de nada en cuestión. Son más bien llamadas de "aquí estoy, no te olvides" a las que empiezo a verle ya el sinsentido.